Abeja Italiana

Abeja Italiana
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Abeja Italiana, Italia, el país de origen de objetos, comidas e historias que han fascinado al mundo. Hablar de pasta, pizza, coliseo, Julio Cesar, Imperio Romano, entre otras cosas; son un conjunto de palabras que hacen recordar de inmediato a este país europeo con forma de bota.

Abeja Italiana

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Además de eso, la influencia de los italianos en cuestiones de vino, por ejemplo, con viñedos tan extensos y productivos de los cuales se obtiene un excelente vino, en las regiones del sur de Italia. Un país sin duda atractivo, y con mucho más para aportar al mundo, aún tomando en cuenta lo que ya ha aportado hasta ahora.

La miel italiana

La miel es, por excelencia, el líquido dulce más consumido en el mundo, su delicioso sabor la ha vuelto un ingrediente casi infaltable en millones de platos de comidas alrededor del planeta, incluso más allá de las fronteras del país mediterráneo.

Más allá de ser conocido las grandes civilizaciones e imperios que alguna vez subsistieron en su espacio geográfico; su cultura culinaria también ha sido ampliamente reconocida, y pues, la miel no falta en este renglón. Si bien no es la miel más cara del mundo, es una con una calidad altamente valorada y reconocida.

La miel es el resultado del trabajo y laborioso de las abejas melíferas, luego de que estas deshidratan el néctar de las flores, le agregan enzimas y otros fluidos propios del insecto, que tras su posterior almacenamiento y maduración, se transforma en este delicioso líquido viscoso y dulce, lleno de increíbles propiedades nutritivas y un sabor que no puede compararse con otro producto natural de su tipo.

Por lo tanto, es de resaltar que la miel en Italia es un rubro con relevancia conocida, que anualmente se exporta a otras latitudes por el trabajo arduo de los apicultores y las colonias de abejas que allí se crían.

Las abejas

Las abejas son insectos alados, reconocidos por muchos por ser los productores de miel, alimento que gusta a gran cantidad de personas. Las abejas son un grupo de insectos himenópteros adaptados para la extracción de polen y néctar, sustancias a partir de las cuales fabrican su alimento.

Viven en colonias, las cuales construyen nidos llamados colmena, en el cual se desarrollan y realizan la mayor parte del trabajo necesario para su supervivencia, como la fabricación del alimento, la reproducción y desarrollo de las crías y como protección ante depredadores.

Sus colonias están constituidas por una jerarquía bien definida de castas, en las cuales se divide el trabajo y se delegan funciones.

La abeja reina es la principal en la colonia, es la que gobierna y mantiene unida a las abejas en el nido debido a una hormona que produce un olor que atrae a las abejas y que identifican como “hogar”, por lo cual no vivirán en ninguna otra colmena ni abandonarán el trabajo dentro del nido. La abeja reina es la única responsable de poner los huevos que producirán más abejas, ya que esta es la única de las abejas que es fértil y puede reproducirse.

Los zánganos son una casta de abejas macho, que viven en la colmena de a pocos cientos, y que son portadores del esperma que utilizará posteriormente la reina para fecundar los huevos, es decir, los zánganos son quienes fecundan a la reina para que esta pueda procrear; son abejas un tanto más grande que la mayoría de las que viven en la colmena, excepto la reina.

Por último las obreras, representan el mayor número de abejas, llegando a alcanzar las 60000 ejemplares en una sola colonia. Son las encargadas de realizar todos los trabajos de la colonia excepto el de reproducirse, por ende, son también quienes recolectan el polen y el néctar y fabrican la miel, la cual les sirve de alimento para todas ellas y para la reina.

En el mundo de las abejas existen una gran diversidad de subespecies, las abejas melíferas se han mezclado entre ellas con distintas subespecies de manera natural o de forma inducida por los humanos, de los que han salido subespecies híbridas que posteriormente se reproducen y crean un nuevo tipo de abeja.

En cada continente, y en cada región de esto se pueden encontrar especies de abejas muy comunes en otros lugares, como también pueden hallarse abejas que únicamente se desarrollan en regiones específicas, sin que existan registros de que sobrevivan en algún otro lugar. Italia, por supuesto, no es la excepción, en este país europeo, se halla un tipo de abeja exclusivamente nativa de la zona, se le denomina la abeja italiana, o por su nombre científico, Apis mellifera ligústica.

La abeja italiana

La abeja italiana se encuentra prácticamente en todo el territorio italiano, desde los Alpes al Norte, hasta la Isla de Sicilia al Sur, su desarrollo en la región es óptimo y prolífero, y ha demostrado ser una especie de Apis bastante productiva, lo que la ha hecho merecedora de ser una de las especies más buscadas por los apicultores e importadas en diversos países del mundo para el desarrollo de esta actividad.

La abeja Italiana destaca por su capacidad para adaptarse a prácticamente todos los climas existentes en la región, algo que también le ha hecho ser codiciada de la forma en que lo es;

adaptándose perfectamente al clima templado y frío de los Alpes, y también más secos y calurosos como los que se encuentran a lo largo de toda la costa mediterránea.

Su carácter es dócil, y aunque tiende a consumir mucha miel en los días de invierno, la producción que esta tiene a lo largo de la primavera es bastante considerable.

Son excelentes recolectoras de néctar, a pesar de que no suelen recorrer distancias muy largas para obtenerlo; la capacidad de construir colmenas rápidamente gracias a su excelente capacidad para producir cera, las ha convertido sin duda alguna en la especie de Apis mejor adaptada de todas las especies existentes.

Las características que hacen de esta abeja una especie tan diferente y utilizada, en términos de producción, son su capacidad para adaptarse a casi cualquier clima y producir sus productos sin mayores complicaciones, su alta prolifidad, ya que la reina pone una buena cantidad de huevos diariamente, lo que mantiene a la colonia saludable, y con buenas expectativas para tiempos futuros;

por su carácter dócil, en la que su tendencia a enjambrar es relativamente baja; su alta capacidad para construir colmenas en poco tiempo, y la tendencia que tienen a guardar y almacenar la miel en zonas superiores de la colmena.

Otra de las características resaltantes de esta abeja, es su gran capacidad de resistencia ante enfermedades y ácaros, lo que en su momento, fue el motivo principal por la que fue escojida para hibridar con otras especies, de manera que se pudiese heredar en la nueva subespecie esta cualidad.

La resistencia a la acarosis ha sido una de las principales ventajas tomadas en cuenta por los apicultores del mundo, por lo cual hoy en día, la abeja italiana o sus subespecies hibridadas se encuentran prácticamente en todos los continentes.

La abeja italiana en la apicultura

La apicultura se ha venido desarrollando en Italia desde tiempos muy antiguos, de hecho, es uno de las primeras regiones antiguas, de las que se tengan registros del proceso apicultor.

Es tanto así, que la antigüedad de esta actividad en la península itálica se remonta a tiempos mitológicos, en las que Baco, dios del vino, no solo producía esta bebida, sino que también criaba abejas las cuales utilizaba para crear miel y disfrutar de este producto.

Se sabe, que incluso grandes emperadores romanos como Julio Cesar, tomaban miel para que esta les diera longevidad y que aparte, ayudara a la calva famosa de este emperador a recobrar su cabello natural.

Pero no solo el emperador disfrutaba de ella, existen registros históricos en los cuales se ha podido revelar que los ciudadanos romanos también consumían miel frecuentemente, la cual se comerciaba en el imperio como un producto con muchas características medicinales e incluso espirituales, ya que se creía que esta era capaz de mejorar la relación del individuo con sus dioses.

En la actualidad, la abeja italiana es por supuesto la más utilizada en el país en la apicultura, su alta producción y facilidad para trabajar con ella la hacen no menos que la abeja ideal para esta labor.

La fama y efectividad de esta especie es reconocida en todo el mundo, de hecho, desde el siglo XIX se comenzó a importar reinas de abejas italianas para formar colmenas en Inglaterra, y posteriormente su uso se fue expandiendo a Asia, África y América.

Italia, es hoy uno de los primeros tres países exportadores de miel a nivel mundial, y esto se ha logrado en gran parte, gracias al trabajo que han realizado los apicultores utilizando a esta abeja como su materia prima, lo cual ha servido para mantener a la especie a salvo, para expandir su territorio, para cuidar de su desarrollo y por supuesto para generar ingresos importantes a la nación que hoy es una de las principales en el mundo de la miel.