Alas de las abejas

Alas de las abejas, Sin lugar a dudas, la abeja es uno de los animales que ofrece significativos beneficios al hombre. A pesar de su pequeño tamaño, la abeja ha demostrado ser todo un ejemplo al trabajo constante y continuo, además de ser alabada por su estructura de convivencia, la cual aún asombra a propios y extraños en la materia.

Alas de las abejas

Alas de las abejas

Y es que las abejas han estado por miles de millones de años en el planeta y sus aportes a la proliferación y manteniendo de la vida han sido de suma importancia. Gracias a su arduo trabajo, las abejas nos ofrecen uno de los alimentos con mayor número de beneficios y alto valor nutricional: la miel.

A continuación vamos a hablar sobre la estructura de las alas de la abejas, sus funciones, sus velocidades, su estructura y otros datos importantes relacionados con el maravillo mundo de las abejas.

¿De dónde viene la miel?

Es importante destacar que la miel es el resultado de  muchas horas de trabajo por parte de estos amiguitos voladores.

El néctar de las flores es el componente principal para su producción, el cual es recolectado por las abejas en sus recorridos diarios.

Como dato curioso, por cada kilogramo de miel una abaja promedio deberá realizar no menos de cuarenta mil viajes, algo que es sin duda alguna más que impresionante. En otras palabras, en cada viaje la abeja traslada a la colmena un total de tres centigramos de mil.

Las alas de una abeja características

  • Las abejas cuentan con cuatro alas, dos en cada lado de su cuerpo, las cuales se ubican en la parte posterior del tórax. Estas alas son una especie de membranas, donde las primera dos (ubicadas en la parte anterior) se encentran más desarrolladas en comparación con las que se ubican en la parte posterior.
  • Las alas de una abeja son una especie de sacos, las cuales están recubiertas de un gran número de nervios y venas ubicadas en forma longitudinal y en forma transversal formando una red.
  • Gracias a sus longitudes y a su forma, las alas de una abeja sirven para clasificarlas, ya que el número de especies distintas de abejas ronda unos 25 mil.
  • Si nos disponemos a realizar un estudio más detallado con la ayuda de un microscopio, notaremos que las alas de las abejas poseen una especie de pelos muy finos y cortos. Si la abeja está en reposo, sus alas se extienden a lo largo de todo su dorso.

Vuelo de las abejas

Cuando una abeja emprende el vuelo, sus alas se unen y forman una especie de superficie, la cual le permite desplazarse por los aires. Esto es gracias a la forma en la que está constituida el ala anterior, ya que posee una forma de canal que permite esta disposición.

El ala posterior de la abeja cuenta con unos veinte ganchos que se abrochan con el ala anterior de tal manera que toda el ala queda en forma firme, ideal para aumentar la eficiencia en el vuelo. Una vez que la abeja toca una superficie, sus alas vuelven a la posición habitual.

A parte de usarlas para volar, las alas de las abejas generan una serie de ruidos que permiten la comunicación con los miembros de su misma colmena.

Además, son las alas de las abejas quienes permiten regular su temperatura corporal e incluso la temperatura de toda la colmena. Las alas de una abeja están enlazadas a varios músculos ubicados en la parte del tórax, los cuales están distribuidos tanto en forma longitudinal como transversal.

Es importante mencionar que las alas de una abeja no están sujetas a músculos, sino que son a través de ellos que se da el accionar y así ocurre el movimiento característico de la abeja, la cual produce el impulso del insecto hacia adelante.

Velocidad de batido de las alas de una abeja

En relación al ritmo en la que una abeja bate sus alas, se han realizados diversos estudios. Varios científicos han observado que una abeja puede batir sus alas a más de 200 ciclos por segundos, e incluso puede llegar a ser mucho mayor si la abeja realiza un vuelo a gran velocidad.

Este ritmo está controlado por la estimulación de una serie de músculos en el insecto. Otro dato a considerar es la velocidad de vuelo. Una abeja adulta puede llegar a alcanzar una velocidad de entre 25 kilómetros por horas a 35 kilómetros por hora durante el vuelo. Claro, este último valor solo lo alcanza durante cortos periodos de tiempo.

El misterio del vuelo de las abejas

Vuelo de las abejas

Hasta hace unos años, el vuelo de las abejas era todo un misterio. Esto se debía principalmente a que no se contaban con los mecanismos de medición necesarios para observar a una abeja en movimiento.

Pero gracias a los continuos avances de la tecnología, hemos logrado identificar una serie de funciones de las distintas parte del ala de una abeja, y con ello, se ha resultado varios enigmas. A continuación se dará un breve paseo por los principales descubrimientos que se han dado en relación al vuelo de una abeja.

  • La abejas baten sus alas en un ángulo de poco menos de 90 grados, en comparación con otros insectos que baten sus alas en un ángulo que puede variar entre 140 y 165 grados. Este batir de alas lo llevan a cabo a una velocidad bastante alta.

 

  • Las abejas usan patrones distintos de aleteo de sus alas. Uno no tan eficiente, más amplio pero mucho más lento en comparación con otros insectos, el cual le facilita el vuelo a distancias largas; y otro más eficiente cuando es necesario llevar carga como néctar o polen.

 

  • Las velocidades del vuelo de las abejas también resulta ser fascinante. Las abejas conocen las necesidades del momento y como requieren en gran parte de sus viajes estar suspendidas en el aire, organizan sus patrones de vuelo para obtener el máximo beneficio y eficiencia posible. Recordemos que las abejas requieren recolectar polen y néctar de las platas, y esto representa un gran esfuerzo para el animal que debe modificar sus patrones de vuelos en segundos.

 

  • La propia técnica de vuelo de las abejas fue clasificada por varios científicos como impresionante. Esta técnica se trata básicamente en que el insecto mueve sus alas posteriores formando un arco de unos 90 grados, para luego ir hacia el frente haciendo un pequeño giro. Esta forma de vuelo, se compara con la que realiza una hélice. Esta información ha sido aprovechada por ingenieros alrededor del mundo para la construcción y mejoramiento de diversos equipos de vuelo.

 

  • Las alas de las abejas zánganos son mucho más anchas que las que las abejas obreras, además de que sus músculos resultan ser mucho más fuertes, todo esto permite que el vuelo de la abeja zángano sea más rápido en comparación con su contraparte. Además, las antenas de las abejas zángano funcionan como una especie de medidor de velocidad durante el vuelo y permiten también regular las corrientes de aires que se mueven a su alrededor.