Apis mellifera Anatoliaca

Apis mellifera Anatoliaca, anatolia es el territorio que abarca la península que ocupa la parte asiática de lo que hoy es Turquía.

En un principio, los giregos llamaban a este territorio con el Nombre Asia, pero con el paso de los siglos, este nombre se extendió hasta representar a todo el continente, por lo cual la zona anatolaica pasó a representarse con el nombre de Asia Menor.

A lo largo de la historia humana, en este territorio se han desarrollado muchas civilizaciones, pueblos y culturas diferentes, debido a sus condiciones y características geográficas, significaba un punto militar estratégico que la hacían codiciable por estas comunidades como la legendaria Troya, El imperio Itita, Arzawa, Éfeso, Galacia, El Ponto, Frigia, Capadocia y Comagene, Lidia, Paflagonia, Licia, Galacia.

Además esta perteneció en un tiempo a diferentes imperios como el romano, en la cual se le llamaba Provincia Romana de Asia; El Imperio Bizantino, Reino de Cicilia, Imperio Celyúcida e imperio otomano.

La abeja anatolaica

Apis mellifera Anatoliaca

Esta es una subespecie de abeja melífera de Asia, del género himenóptero, de la familia apidae. Adopta este nombre debido a la zona de población de esta abeja en la cual se desarrolla. Esta abeja posee aspectos que resaltan ante otras especies de abejas melíferas, y entre ellas esta su prolifidad.

Estas pueden construir colonias muy numerosas y mantener ese índice de población durante largas temporadas e incluso años.

Además de esto, las abejas anatolaica son bastante productivas, quizás debido a su población y a que están bien adaptadas al frío, les permite laborar con un rendimiento óptimo en distintas épocas del año.

Otra de sus características, es que esta abeja tiende a ser muy agresiva, es sensible a los intrusos y tiende a crear enjambres de ataque sin mucha provocación.

Las abejas reinas de la Apis anatolaica, produce grandes cantidades de crías durante las temporadas de primavera, en los tiempos de floración, con esta conducta, puede mantener colonias altamente productivas y pobladas de hasta 5 años, un lapso bastante largo en comparación a otras Apis.

Durante el tiempo de apareamiento los zánganos fecundan sus huevos, pero de no haber zánganos, la reina abandona la colmena en busca de ellos para fecundar los huevos, y gracias a su gran sentido de orientación que posee tanto la reina como las obreras, puede regresar a la colmena sin problemas lista para una nueva camada de crías.

El hermano Adam (Karl Kehrle)

Conocido de esta forma por haber sido un monje benedictino del siglo XX. Nacido en Alemania el 3 de agosto del año 1898, Kehrle realizó una importante labor con abejas melíferas, incluyendo a la abeja anatolaica, de la cual alabó sus características de desarrollo, de trabajo y de reproducción.

Estuvo encargado de las colmenas productoras de miel de una abadía en Buckfast, nombre con el cual fue bautizada un nuevo tipo de abeja híbrida llamada abeja de Buckfast, la cual es producto de una hibridación incentivada artificialmente por Kehrle en la que mezclo diversas subespecies de abejas occidentales con la abeja anatolaica dando como resultado una subespecie nueva notablemente resistente a los parásitos y enfermedades producidas por los ácaros.

Fue en esta abadía en Inglaterra, en 1996, en donde el Hermano Adam murió a la edad de 98 años.

La antigua ciudad anatolaica de Troya y su relación con las abejas

Troya ha sido desde tiempos antiguos una ciudad envuelta en leyendas románticas, épicas y mitológicas.

Los troyanos consideraban a Apolo, uno de los principales dioses olímpicos, hijo de Zeus, como el dios protector de la ciudad. Los relatos más conocidos de este territorio se remontan a los poemas escritos por Homero, el más famoso de ellos: la Ilíada y en La Odisea.

La leyenda cuenta que un príncipe troyano llamado Paris, hijo del rey Príamo, padre también del príncipe Héctor; futuro rey de Troya y comandante del ejército troyano. Tras el rapto de la  princesa de Esparta llamada Helena, quien se enamora de Paris y huye con este a Troya.

Esto enoja profundamente a su esposo, el Rey Menelao, Rey de Esparta y a su hermano Agamenón, rey griego de Micenas y el más poderoso de toda Grecia.

Para defender el honor de su hermano, pero más que nada para expandir su territorio, este prepara una guerra contra Troya en la cual participaría por iniciativa propia, el soldado mítico Aquiles.

Tras algunos años de batalla, y posterior a que Héctor fuese asesinado a manos de Aquiles, los griegos logran atravesar las impenetrables murallas de Troya a bordo de un caballo gigante de madera dentro del cual se encontraban los soldados griegos y los mirmidones, soldados leales a Aquiles, y estos arrasaran la ciudad incendiándola y poniendo fin a esta civilización.

Sin embargo Troya, según diferentes fuentes líricas antiguas, era una civilización que ya conocía los rudimentos de la apicultura y el trabajo con las abejas, de hecho la practicaban y creaban lugares idóneos para que las abejas pudiesen crear sus colmenas y posteriormente extraer la miel.

Todas las naciones influenciadas por la cultura griega, entre los cuales estaba Troya, creían que el trabajo con las abejas tenía orígenes sagrados, gracias al dios Aristeo, quien poseía en su morada colmenares de donde extraía la miel.

A él se le atribuía la enseñanza de la apicultura, ya que según la leyenda, este había accedido a enseñarla a los hombres luego de que sus colmenares volvieran a formarse después de que Orfeo los destruyera a causa de la muerte de su esposa Eurídice.

La genética de las abejas Anatolaicas

En la zona anatolaica subsisten diferentes subespecies de abejas melíferas de Oriente Próximo, sin embargo los estudios de ADN mitocondrial y taxonómicos las han separado a cada una con características físicas y genéticas diferentes.

La abeja melífera anatolaica tiene como su territorio de distribución las zonas cercanas al Mar Egeo, el Mar Negro y el Mediterráneo en el centro de la península anatolaica.

En cuanto a sus características físicas, se pueden encontrar particularidades en cuanto al tamaño del índice cubital, el largo del cuerpo y la longitud de las alas.

No hay una clara separación existente entre estas especies de la región, ni existen fronteras geográficas que permitan que estas no se mezclen con otras subespecies, haciendo de esta manera que sea muy probable la hibridación natural entre ellas.

La abeja Turca

Este nombre se debe a que la zona anatolaica en el presente es territorio de Turquía, se ha catalogado como una abeja del tipo O, es decir, oriental.

Las especies que son simpátricas con esta, provienen de la zona de la antigua Mesopotamia e Irán. Anteriormente se creía que la abeja turca era una hibridación de diferentes subespecies de Asia Menor, sin embargo, las investigaciones posteriores las han catalogado como una subespecie diferente no híbrida.

Importancia de la abeja anatolaica en la región

La importancia de esta abeja radica básicamente en las actividades relacionadas a la polinización, para mantener en nivel de áreas vegetales en la zona y la reproducción de plantas florales y frutales de la zona.

Estas abejas al estar adaptadas a diferentes tipos de clima, les permiten vivir y desarrollarse de forma óptima en la mayoría de las circunstancias climáticas, contribuyendo de mayor forma al desarrollo vegetal, más que otras especies menos adaptadas.

El trabajo con estas abejas abejas en la apicultura de la zona también es relevante. Muchos apicultores utilizan a la reina anatolaica para crear colonias específicamente para el desarrollo de la apicultura;

y en occidente y América, los apicultores gustan de importar abejas de este tipo de las subespecies híbridadas a partir de la abeja anatolaica, lo que la hace una de las abejas predilectas a la hora de utilizarlas para la producción de miel y otros productos derivados.

En Asia menor, y en la zona de influencia griega la importancia de la miel es indiscutible. Muchas de las preparaciones que se hacen en la usan la miel de alguna manera como uno de sus ingredientes.

La intención de esto se debe al conocimiento que los nativos tienen acerca de los beneficios que la miel aporta como alimento natural, y como fuente de vitaminas y proteínas naturales que ayudan en diferentes funciones importantes del organimso.

Además de esto la miel en esta zona se utiliza como parte de las medicinas naturales que se encuentran a la venta para tratamientos de úlceras estomacales o para el fortalecimiento del sistema inmunológico. Por otra parte se usa como complemento alimenticio para completar los niveles de nutrientes que se ingieren.

Sus beneficios antibióticos son muy bien reconocidos además de sus propiedades cicatrizantes, entre muchos otros usos que en esta parte del mundo también se le atribuye a la miel.

Es por esta razón que al día de hoy, las abejas mantienen una relevancia innegable en la vida de las sociedades de la península turca, hasta ahora el trabajo con ellas continúa y si se toma en cuenta el progresivo crecimiento en el interés de los apicultores por esta abeja, es muy probable que sus productos puedan seguir aportando grandes beneficios a la sociedad del oriente próximo.