Apis mellifera Florea Asiática

Apis mellifera Florea Asiática, la abeja Apis florea de Asia, es un insecto, al igual que las demás abejas melíferas, del tipo himenópteros apócritos que pertenecen a la familia apidae.

¿Donde se encuentra?

Esta se encuentra en el continente asiático, más hacia la parte occidental del mismo, específicamente en países como Sudán, Irán, Arabia Saudita, Irak, Pakistán, Irán y Omán.

En indonesia también se han hallado colonias de esta especie pero no corresponde al lugar primario de distribución.

Descripción de esta especie, hecha por Johan Fabricius

Apis mellifera Florea Asiática

Johan Christian Fabricius fue un reconocido naturalista, economista y entomólogo, natural de Dinamarca, nacido el 7 de Enero de 1745 y fallecido el 3 de Marzo de 1808 en la ciudad de Kiel en Alemania.

En vida realizo diversas obras de en el área de la economía, como Von der Volks-Vermehrung insonderheit in Dännemark; pero también en la Entomología, en donde pueden hallarse trabajos de descripción de distintas especies de insectos y de abejas melíferas.

La entomología es la ciencia que se encarga del estudio de los insectos, los cuales constituyen alrededor de unos dos tercios de los seres vivos existentes en el planeta y que además son unos de los animales más antiguos de la Tierra, pues los fósiles de insectos que han sido hallados, han sido datados de aproximadamente 400 millones de años de antigüedad.

Hasta el día de hoy, la entomología ha logrado describir cerca de un millón y medio de especies diferentes de insectos. Resulta interesante que en el caso de Jhoan Fabricius, la primera especie de abeja melífera descrita por este, fuese precisamente la abeja melífera florea de Asia, describiendo posteriormente especies como la Apis cerana asiática y la Apis dorsata, una de las especies más grandes de abejas melíferas.

La Apis Melífera Florea de Asia

Esta especie fue la segunda descrita en el mundo después de la abeja melífera europea o Apis mellifera. El nombre de científico de esta abeja es Apis Florea, sin embargo también se le conoce como abeja melífera chica debido al reducido tamaño que esta tienen en comparación a algunos otros tipos de especies de abejas asiáticas.

Su distribución en el continente es muy grande llegando a alcanzar casi los 10 millones de kilómetros cuadrados en el continente, y debido a su gran tendencia a ser invasivas, se estima que en pocos años logren expandir su territorio principalmente al norte del continente africano.

¿Donde se adapta?

Ha evolucionado para adaptarse a climas calurosos, los cuales son comunes en su área de desarrollo y en los países en donde se encuentra mayormente distribuida los cuales tienden a ser de clima más desértico.

A pesar de estar cerca del territorio del Himalaya, no se encuentra distribuida en esta cadena montañosa, aunque esta puede llegar a vivir a alturas de entre 1000msnm y 1600msnm, no se han encontrado colonias en ninguna de las zonas del Himalaya.

Sus colonias suelen ser construidas en bosques tropicales, sabanas, áreas semidesérticas, estepas subtropicales, en áreas de cultivo en incluso también en aldeas, en las cuales también pueden crear colmenas, que se constituyen en algunos casos en una situación peligrosa tanto para la colonia como para los seres humanos, pues el contacto agresivo de estas y las personas se multiplica al establecerse en zonas pobladas.

Esta especie de abeja es más pequeña que la mayoría de las Apis melliferas de Asia, de hecho, es la abeja más pequeña del mundo, aunque existen ciertas variaciones morfométricas en cuanto a las Apis florea de las diferentes regiones que abarca su distribución.

Las colmenas de esta abeja se sujetan a los árboles rodeando alguna rama con la parte superior de la construcción y sus panales están todo el tiempo cubiertos por las tres cuartas partes de las abejas  obreras de la colonia que la custodian y cuidan a la vez que forman una barrera protectora viva contra los depredadores.

La Apis florea es una abeja con carácter bastante defensivo y moderadamente agresivo. Cuando un intruso se acerca a la colmena estas usan una técnica de advertencia para alejarlos.

Para ello las abejas, que ya están agrupadas alrededor de la colmena, realizan un movimiento sincronizado de sus abdómenes para crear un sonido semejante a un silbido, llamado Shimmering, lo que actúa como señal de aviso para los depredadores incitándolos a alejarse del lugar.

Si esto no da resultado, las abejas se abalanzan en un enjambre furioso de ataque y defensa contra el invasor. Por esta razón, la construcción de colmenas en aldeas pobladas se ha convertido en una situación con altas probabilidades de ataques peligrosos a humanos.

El Shimmering no es la única danza que realizan las abejas del tipo florea, sino que, al igual que las demás especies de Apis melliferas, las obreras exploradoras, luego de haber descubierto lugares con alto contenido de néctar regresan a la colmena para avisar al resto, y lo hacen

realizando lo que se conoce como la danza de las abejas, en la cual realizan movimientos de su abdomen, al mismo tiempo en que caminan con la cabeza en dirección al lugar a donde se encuentra el néctar. El movimiento puede ser suave o violento, dependiendo de qué tan lejos esté el lugar. Mientras más lejos, más fuerte será el movimiento.

En el caso de la Apis florea esta danza la realizan siempre en la parte superior de la colmena, en el punto en donde esta rodea la rama del árbol de la cual se sostiene.

Al estar directamente en un árbol, estas deben protegerse de insectos que pueden afectar la colonia, como las hormigas.

Para crear una defensa efectiva y evitar que estas accedan al lugar en el cual están las crías y la miel almacenada, estas crean una especie de líquido viscoso y pegajoso el cual vierten y esparcen alrededor de la rama evitando así que las hormigas lleguen a la colmena; estas franjas pueden ser tan anchas como 4 centímetros.

El nivel de producción de miel que estas abejas llegan a tener no es tan elevado como el de otras bajeas melíferas, alcanzando un máximo de unos pocos cientos de gramos de miel por cada colonia, la cual generalmente tiene cerca de 20000 abejas en su población.

Donde se cosecha la miel

En algunos países asiáticos se han ideado algunas estrategias para la cosecha de la miel de la Apis florea. Una de ellas consiste en afianzar la colmena con una especia de abrazaderas de madera a un árbol mientras cortan la parte superior, que es donde se encuentra la miel.

Al cabo de un tiempo las abejas volverán a reconstruir la colmena y posteriormente se vuelve a hacer la recolección.

Para ello se utilizan técnicas utilizadas en la apicultura como es el uso del humo para calmar a las abejas y poder realizar el procedimiento sin correr el peligro de ser atacados violentamente por ellas durante el proceso.

La abeja melífera chica en Irak

La presencia de la Apis florea en este país es reciente, se sabía que existía en Irán (país limítrofe de Irak) pero no se tenía conocimiento de que hubiesen colonias de estas en territorio iraquí. A principios de la década de 1990 un laboratorio ubicado en Bagdad obtuvo una colonia de abejas de este tipo traídas por un soldado, que aseguraba haberlas encontrado a unos 150 kilómetros de allí, cerca de la frontera con Irán.

Posteriormente se conoció tras algunas investigaciones, que esta especie ya tenía varias colonias en diferentes partes de Irak, y que los nativos del lugar aseguraban que sabían de su presencia y que incluso ya habían cosechado su miel durante algún tiempo.

Hasta ese momento la extracción de la miel de las colmenas se hacía en su estado natural, es decir, no se construían colmenas para criar a las abejas sino que dejaban que estas la construyeran libremente en los árboles.

Actualmente, por el uso de diversos insecticidas que se usan para proteger las plantaciones de palmas y de otros cultivos, en algunas ciudades se ha tomado la iniciativa de trasladar a las colonias salvajes de la Apis florea a cuevas o lugares previamente preparados para que estas puedan desarrollarse sin peligro alguno en estos lugares.

El descubrimiento de la Apis florea en Irak llamó la atención de algunos naturalistas y de la comunidad de apicultores del lugar, puesto esto es una irrefutable prueba de que esta especie ha ido expandiendo su territorio hacia el oeste.

Sin embargo, su presencia ha sido muy bien aprovechada por las personas del lugar quienes progresivamente han ido desarrollando estrategias para controlar el desarrollo y producción de esta abeja utilizando herramientas de la apicultura lo cual ha venido dando resultado, dando cosechas de miel varias veces al año.

Al igual que en otras zonas del mundo, en esta área la miel es de muy alto valor y considerada por los pobladores como un producto con propiedades medicinales y curativas por lo cual se ha buscado incentivar el cuidado y mantenimiento de estas abejas con el fin de cosechar la miel y mantener una producción estable que pueda garantizar el producto durante todo el año.