El vuelo de las abejas

El vuelo de las abejas, las abejas que científicamente se llama antófilos cuyo significado es: que aman las flores, suelen ser un clado de los insectos himenópteros con una categórica taxonómica en la gran familia apoidea. Es decir, hace referencia a un linaje monofilético que tiene más de 20.000 especies conocidas.

Estos insectos junto con las hormigas lograron evolucionar con las avispas. La ascendencia de las abejas fue miembro del grupo de los cabronidaelos, lo cual solían ser depredadores de insectos. Se dice que las primeras abejas se logró alimentar del polen que tenía alguna de sus víctimas, posteriormente las abejas comenzaron a alimentar a sus crías con polen en lugar de insectos.

El vuelo de las abejas

El vuelo de las abejas

Existen muchas más familias de abejas que no han sido definidas actualmente.  Se puede encontrar las abejas de diversas especies y subespecies en todos los continentes. Se encuentra en todas las hábitats que el planeta tierra contiene, se suele encontrar normalmente en las plantas que contengan flores.

Estos insectos tan maravillosos están acostumbrados a alimentarse del polen y también del néctar, lo cual utilizan estos alimentos como un alimento primario para sus larvas. También utilizan el néctar como un alimento energético.

La familia de abejas o especie de abejas que es la más estudiada y conocida es la Apis mellifera, lo cual se le denomina la abeja doméstica, en algunos casos se suelen llamar abeja. La Apis mellifera es una especie que suelen socializar aunque suelen vivir en los enjambres y clasificados en tres grupos que son: abeja reina, abeja obrera y abeja zángana.

La abeja suelen ser solitarias, esto quiere decir que no están acostumbradas a constituir enjambres.  Existen muchas especies de abejas que suelen ser semi sociales, lo cual tiene una gran potencial para constituir colonias, el ejemplo más clásico es el abejorro.  

Las colonias de los abejorros no son muy grandes ni tampoco duraderas como las colonias que constituyen las abejas domésticas.

Las abejas se suelen diferenciar de las avispas por sus setas o los pelos que suelen tapar su cuerpo ya que en las abejas suelen ser plumosas y también ramificadas.  La abeja hembra normalmente posee órganos que le ayuda a trasladar el polen, estos órganos se llaman escopas o corbículas.

Normalmente las escopas o corbículas suelen estar en las patas traseras o en su abdomen. Existen diferencias en las venas de sus alas traseras. En la abeja hembra la séptima lámina abdominal dorsal suelen estar clasificadas en dos.

El comportamiento de la abeja y su característica dominante es la de recolectar néctar y polen para poder alimentar a las larvas. Las abejas tienen adaptaciones anatómicas y también fisiológicas para poder realizar esta actividad. Existen avispas como las avispas del polen, la avispa brachygastra, la avispa de camoatí que suelen realizar las mismas actividades que las abejas.

Curiosamente se ha descubierto que existe una especie de abejas que suelen alimentar a sus crías con sobras.

La Megachile pluto, se le denomina como la abeja de la resina de Indonesia, es una de la especie que tiene mayor tamaño en el planeta tierra. Las abejas indonesias hembras suelen alcanzar un tamaño de 39 mm.

La especie de abejas que tiene un tamaño menor es la abeja sin aguijón que forma parte de la tribu Meliponini, lo cual las abejas obreras de esta tribu tienen un tamaño de 2mm.

La abeja tiene dos ojos que se pueden notar en su cabeza. También tiene tres ocelos y ojos simples cuyo objetivo o fin es poder determinar la intensidad de la luz. Las antenas que la abeja contiene regularmente suele contener treces segmentos en la hembra macho y exclusivamente contiene doce segmentos en la abeja hembra.

Las abejas suelen formar un codo, es decir, que suelen ser geniculadas. Las abejas tienen diversos órganos para los sentidos como órganos quimiorreceptores, órganos para el olfato y el gusto. Las abejas suelen detectar los movimientos que tiene el aire lo cual la ayuda a escuchar los sonidos que tienen una frecuencia baja.

Las piezas de la boca que también se le suele denominar las piezas bucales son unas piezas que chupan y mastican al mismo tiempo. La abeja contiene una lengua larga que suele estar constituida con varios elementos, lo cual gracias a su magnífica lengua pueden libar el néctar y sus mandíbulas la utilizan para triturar.

Los diversos himenópteros apócritos el abdomen suele estar modificado, el primer segmento del abdomen de la abeja suele estar combinado con el segmento final del tórax cuyo nombre es propodeo

Las abejas hembras contienen en los últimos segmentos una modificación en su aguijón. La Apis mellifera o la abeja domestica contiene siete segmentos en su abdomen.

Increíble vuelo de las abejas.

La abeja tiene un increíble vuelo que hasta hace poco fue un gran misterio para los científicos ya que existen leyes de la aerodinámica que establecían que las abejas no podían volar por sus diminutas dimensiones en sus alas y el tamaño de su cuerpo.

Pero se ha comprobado que las abejas vuelan.

Las alas.

Las abejas contienen dos pares de alas, están uno a cada lado de su cuerpo, ya que le suele facilitar su vuelo. Los dos pares de alas que las abejas contienen suelen estar adaptados para poder tener un vuelo sumamente rápido, aunque también se encuentran un poco limitada para poder trasladar una carga.

El segundo par de alas que la abeja contiene tiene un tamaño menor que el primer par de alas ya que cuando la abeja suele estar en descanso despliega el primer par de ala hacia el piso. Cuando la abeja no está en reposo despega su viaje con el segundo par de alas y lo logra enganchar al primero con unos garfios.

Los dos pares de alas suelen estar reforzados por un grupo de nervaduras que cuyo interior suele circular la hemolinfa (la hemolinfa es la sangre de las abejas). Las alas de las abejas no contienen músculos propios, es decir, que las abejas pueden volar por los movimientos que suelen tener los músculos que están en el tórax, que es en donde se suele insertar el cuerpo de la abeja.

La contracción de los músculos transversales y longitudinales de este insecto ocasiona que las alas se puedan mover.

Desde hace años atrás se ha mantenido la teoría que establece que las abejas no pueden volar ya que el tamaño de sus alas y el peso de su cuerpo y su aerodinámica, los cálculos establecen que no pueden realizar vuelos.

Los cálculos realizados y establecidos por los científicos establecen que el problema principal se origina en el tamaño de sus alas ya que son sumamente pequeñas que no pueden producir una sostenibilidad durante el vuelo de este insecto pero notoriamente hemos visto que tienen una gran capacidad para poder volar.

El extraño vuelo de las abejas.

La abeja se puede diferenciar de otros insectos voladores por su tamaño y su estructura y también por su color, pero también se suele diferenciar ya que normalmente estos insectos suelen batir sus alas entre unos 145 y 165 grados. Las abejas suelen batir sus alas inferiores de unos 90 grados aunque lo hacen con mucha velocidad.

Se ha demostrado que el vuelo de la abeja científicamente existe una frecuencia de 230 aleteos por cada segundo. Las abejas suelen utilizar un patrón mixto para el aleteo que es menos eficiente que el aleteo originario (aleteo amplio) y más lento en comparación de otros insectos voladores, aunque las abejas tienen la necesidad de hacer viales largos para poder buscar alimentos y luego regresar.

Al mismo tiempo con este patrón mixto que no suele favorecer mucho a las abejas, logran tener una sustentación que en verdad la necesitan al trasladar cargas de polen y néctar que suelen ser muy pesadas conforme a su tamaño y peso.

La abeja tiene técnicas de vuelos que se considera insólitas, una de las técnicas de vuelo de la abeja consiste en que la ala se logre mover hacia atrás con un arco de 90 grados y cuando regrese hacia delante suele girar. Este proceso la repite 230 veces por cada segundo.

Esta técnica de la abeja para que pueda volar hace que su ala pueda parecer una hélice que hace que su paleta rote.

Por este gran descubrimiento del vuelo de las abejas, le puede ser de gran utilidad a los ingenieros aeronáuticos para poder fabricar hélices mucho más eficientes o fabricar naves que tenga un gran control.

La velocidad de la abeja en el vuelo.

Karl Von Frisch, investigador austriaco establece que la Apis melífera puede obtener una velocidad de 29km por hora, ya que es una velocidad máxima para esta especie de abeja. La abeja suele tener una velocidad de 29km por hora cuando no están trasladando ninguna carga a su colmena y también los vientos no tienen ninguna irregularidad.

La velocidad de la abeja suele disminuir cuando suele estar cargada de polen o de néctar.