Evolución de las abejas

Rate this post

Evolución de las abejas, el presente artículo tiene como fin exponer varios conceptos relacionados con las abejas: orden, razas, características. También te hablaremos sobre la evolución de las diferentes tipos de abejas y de la metamorfosis que sufre a lo largo de su vida. Sin más dilación, comencemos.

Evolución de las abejas

Evolución de las abejas

Las abejas son insectos que han sobrevivido a lo largo del tiempo con gran éxito, incluso se tienen registros de distintos especímenes de abejas que datan de muchísimo antes de que el primer hombre caminara sobre la faz de la tierra. Estos insectos pertenecen al orden de las Hymenóptera (insectos capaces de volar).

Como es bien sabido, las abejas son los productores de miel de la naturaleza, la cual es una sustancia con un gran valor nutritivo que ha sido aprovechado por la humanidad a lo largo de toda su historia. Como dato curioso, se han encontrado tarros con miel en tumbas egipcias que datan de hace unos 5000 mil años de antigüedad, y lo mejor de todo es que aún son aptas para su consumo.

En la actualidad existen más o menos unas 30.000 mil especies distintas de abajas, aunque su número ha vendido decrementándose en los últimos tiempos debido a circunstancias aún no determinadas con total certeza.

Razas de las Abejas.

La denominada Apis Mellifera está formada con una gran variedad de razas, las cuales estas distribuidas alrededor de todos los continentes, con excepción de la Antártida.

Pero, es posible establecer una clasificación bastante sencilla den varias razas diferentes. Antes de tocar el punto principal de este artículo que es la evolución de las abejas, resulta interesante mostrar las diferentes razas de abejas que existen hoy en día, para así tener una pequeña idea sobre las variaciones que puede llegar a tener una misma especie de insecto.

Abejas negras

Este tipo de abeja tiene han establecido su hábitat en regiones bastante amplias, a lo largo y ancho de toda Europa, parte de América y algunas zonas al norte del continente africano.

En este grupo podemos hallar las denominadas razas holandesa, la Caucásica y la Carniola. Todas estas poseen características muy semejantes, solo presentan algunas variaciones en su comportamiento. Estas abejas tiene la fama de ser abejas trabajadoras, fuertes y con cualidades excelente para la construcción de colmenas resistentes a varias enfermedades.

Entre sus desventajas se encuentran  en formar enjambres como bastante rapidez y no ser tan resistentes a ataques de polillas. Cabe resaltar que las abejas que pertenecen a La raza caucásica poseen gran valor en la apicultura, ya que son reconocidas por ser muy mansas y fáciles de manejar. Estas poseen un color gris casi negro, son bastante trabajadoras y no producen enjambres con tanta rapidez como otras especies.

Abeja africana

Estas es una de las abejas más conocidas, quizás no por las razones correctas, principalmente por su fama de mal genio. Estas abejas comprenden un gran número de razas, especies, subespecies e híbridos que provienen del continente africano. Claro, cada grupo tiene sus particularidades.

En relación a su valor dentro del mundo de la apicultura, estas abejas son por lo general inferiores a otras especies, esto debido a, como se dijo en un principio, su naturaleza agresiva. Aunque también es cierto que pueden ser utilizadas para el cruce con otras especies de abejas, produciendo híbridos de gran calidad.

La raza italiana o también conocida como liguariana, es otra raza de gran valor comercial y reconocida alrededor del mundo por los beneficios que ofrece al apicultor. Son considerabas de gran belleza, de color oscuro con líneas amarillas en su abdomen.

La raza Chipriota es bastante parecida a la raza italiana, su principal diferencia está en el color de sus franjas, que llegan a ser de un tono más naranja.

Es considerada como la predecesora de la abeja italiana. Como principal característica podemos decir que estas abejas son muy eficientes en su trabajo, produciendo gran cantidad de miel. En contraposición suelen ser bastante territoriales e irritables, lo cual no la hace una buena candidata para ser utilizada en cultivos controlados por el hombre.

Evolución de las abejas

El proceso de evolución de las abejas es sin duda alguna un proceso fascinante. Según diversos trabajos científicos, el antepasado directo de todas las abejas son una especie de avispan que habitaron el planeta hace ya unos 100 millones de años, en la época del Cretácico. Su alimento predilecto eran otros insectos de menor tamaño y se presume que estos se alimentaban del polen de las flores. De allí proviene seguramente el gusto de las abejas por el consumo del néctar de las flores.

Se tiene pensado que fue hace unos 40 millones de años que las abejas lograron establecerse en colmenas, fabricando nidos que les ofreciera protección y colaborando entre sí para poder sobrevivir.

Generalmente, se trataban de colmenas ubicadas al aire libre, en zonas donde se podía conseguir una buena cantidad de recursos para sobrevivir, como polen y néctar. Posteriormente, hace alrededor de unos 4.5 millones de años, aparecieron los antecedentes directos de las abejas que conocemos hoy en día, la Apis Mellifera y la Apis Cerana. Las primeras se dirigieron hacia el Medio Oriente, mientras que las segundas se dirigieron hacia el continente africano.

Las abejas poseen un alto nivel de diversidad genética, lo cual ha ido variando con el paso del tiempo, pero aún conservan su estructura básica externa.

Recientes análisis han determinado que las abejas actuales derivan de unos insectos provenientes de Asia (y no de África, como se tenía pensado), las cuales hacían sus hogares en cuevas cerca de zonas con amplia vegetación. Gracias a diversos procesos de migración, la abeja puedo llegar a Europa y África, y posteriormente, fueron introducidas al Nuevo Mundo a través de embarcaciones.

Lo que aún sorprende a toda la comunidad científica es su gran resistencia a factores externos como el clima, las enfermedades y los depredadores, lo cual ha sido fundamental para lograr tener éxito a lo largo de su historia.

La familia de las abejas Colletidae es considerada como el grupo de las abejas más antiguo. Un rasgo característico de estas abejas es el tamaño de su lengua, la cual resulta ser bastante pequeña en comparación a las especies actuales.

Aunque hay estudios que sostienen que son otro grupo de abejas que debe ser considerada como las primeras, estas son las abejas de la familia de las Dasypodaidae, ya que guardan una relación más cercana con las avispas.

A lo largo de toda su evolución, las abejas han presentado una serie de mutaciones como resultado del cruce de diferentes especies y subespecies.

Esto le ha permitido adaptarse con más facilidad a condiciones climáticas adversas y ha influenciado tanto en su comportamiento, como en su estructura externa y también en la resistencia a enfermedades (una especie de inmunidad genética).

Metamorfosis de las abejas

Un tipo especial de “evolución de las abejas” es sin duda alguna su proceso de desarrollo. A lo largo de toda su vida, desde que son solo un huevo hasta su etapa desarrollada, las abejas pasan por una serie de fases que la preparan para afrontar los retos de su vida como adulta. Es una especie de metamorfosis compuesta por cuatro etapas: huevo, larva, pupa y abeja adulta. A continuación vamos a hablar con más detalle sobre cada una de ellas.

Etapa de huevo.

El huevo de una abeja es colocado por una de los tres clases de abejas, la denominada abeja Reina. Posee una apariencia cilíndrica, generalmente de color blanco, como un volumen de aproximadamente 1.5mm de largo y 0.5 mm de ancho, aunque esto suele variar de una especie a otra. Cada huevo es colocado en una celda del panal y eclosiona pasados unos tres días, saliendo del huevo una larva de abeja.

Etapa Larva.

La larva de una abeja es la siguiente fase en su desarrollo. En esta fase, la larva es alimentada por las abejas Obreras principalmente de néctar, miel y polen si se trata de una abeja Obrera o de un Zángano (abeja macho) o de una sustancia llamada jalea real, si se trata de una abeja Reina. Pasados unos diez días, la entrada de la celda es cerrada y empieza su transformación en pupa.

Etapa de pupa.

La etapa de pupa o ninfa es donde  se lleva a cabo el proceso de maduración hacia su etapa adulta y definitiva. El proceso dura alrededor de una semana.

Etapa adulta.

Una vez trascurrido aproximadamente unas tres semanas, desde que la abeja reina puso el huevo, nace una abeja adulta. Puede ser de tres tipos: una abeja Obrera (hembra incapaz de fecundar), una abeja Zángano (abeja macho cuyo único trabajo es fecundar a la abeja Reina) o una abeja Reina (abeja hembra con órganos reproductores desarrollados).

¿Quieres saber más sobre este tema?

Esperamos que este artículo haya sido especialmente útil para ti y que hayamos podido dar respuestas a todas tus inquietudes. Puedes visitar los siguientes portales web para obtener más información:

www.bee-careful.com

www.pepemiel.es