Apis Melífera macedónica

Apis Melífera macedónica, el término “Apis mellifera” es el nombre científico dado a todas las abejas melíferas del planeta. Las abejas son insectos himenópteros de la familia apidae, que arropa a más de 130000 especies distintas de insectos además de 2000 que ya se encuentran extintas.

Apis Melífera macedónica

Apis Melífera macedónica

En el caso de las abejas, existe gran variedad de especies y subespecies de abejas, no obstante, el nombre científico de cada una siempre tendrá en primer lugar “Apis mellifera” y luego el nombre de la especie en concreto. En este caso es el de la Apis mellifera macedónica.

El territorio de Macedonia

Actualmente Macedonia es un Estado independiente, sin salida al mar, ubicado al norte de Grecia, en Europa. Anteriormente perteneció a la Nacion extinta de Yugoslavia, la cual se había formado en los tiempos de la unión soviética y abarcaba a los Estados de Serbia, Bosnia y Herzegovina, Croacia, Eslovenia, Montenegro y Macedonia. Existió desde finales de la Segunda Guerra Mundial en 1945, hasta que se disolvió en 1992, debido a conflictos internos entre las distintas etnias que hacían vida en ese Estado.

Sin embargo, no debe confundirse el territorio de lo que hoy es Macedonia, con el territorio de la Macedonia de la era helenística, durante los tiempos de Alejandro Magno, considerada la Macedonia Histórica, que formaba parte del gran Imperio Griego, hasta alrededor del año 189 Antes de Cristo.

Apis mellífera macedonia

La Apis mellifera macedónica es una subespecie de abeja melífera doméstica que tiene como zona de desarrollo el Norte de Grecia, Rumania, Bulgaria y parte de de lo que fue en la antigüedad la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas o URSS.

Esta abeja forma parte de las distintas especies de abejas que habitan esta zona sureste de Europa, cerca de Grecia; sin embargo luego de estudios científicos basados en datos obtenidos del ADN mitocondrial de las abejas, se ha determinado que esta es diferente al resto de las especies cercanas a su territorio a pesar de parecerse mucho en diferentes aspectos, a diferencia de las demás que tienen cierto parentesco genético entre ellas.

A pesar de esto, existen conflictos entre las diferentes descripciones que se han hecho acerca de esta abeja, algunos la agrupan con la abeja melífera cárnica. Sin Embargo los de Bulgaria la denominan Apis mellifera rodopica mientras que los rumanos la llaman Apis mellifera carpatica.

La antigua Grecia, y lo que creían de la miel y las abejas

En la Grecia antigua, a las sacerdotisas de la ciudad de Eleusis se les llamaba mellisa y al colegio en la cual eran preparadas para su servicio se les llamaba Colmena. Para esta cultura, se creía que la miel debía haber sido creada por algún dios, ya que el dulce sabor de esta y todas las propiedades que esta tiene no correspondían a algo sencillamente natural.

La mitología decía que esta había sido creada por un hijo de Apolo, el protector de Troya e hijo de Zeus; y una Ninfa llamada Cirene. Las ninfas eran una especie de criaturas, mujeres, que vivían a la orilla de ríos o en los bosques y generalmente vivían en grupo según las leyendas sin embargo se dice que Cirene era diferente y se dedicaba a cazar.

Este dios, hijo de ellos, creador de la miel se le llamaba Aristeo, quien aprendió de las ninfas de mitro a domesticar y encerrar a las abejas dentro de las colmenas.

Otras variantes de la mitología dicen que de hecho fue el dios Dioniso, hijo de Zeus y Perséfone, conocido también como el dios del vino y del éxtasis,  quien encerró por primera vez a las abejas y pudo domesticarlas para obtener de ellas la miel y mezclarla con vino, y cabe resaltar, que alrededor de 1500 años antes de Cristo se tenía esta costumbre de hacer esta mezcla.

Los griegos también consideraban que la miel no solo era excelente medicina para diferentes males de salud sino que también esta contenía en sí misma el poder de alargar la vida humana y hacer a una persona longeva. Por esta razón, ellos acostumbraban a preparar sus comidas con recetas que generalmente contenían miel como algunos de sus ingredientes.

Existen también relatos que hablan de posibles colmenas móviles, lo que indica que de alguna manera los griegos realizaron algún tipo de apicultura primitiva para la obtención de la miel utilizando cuadros móviles para crear las colmenas y hacerlas manejables.

Desde tiempos antiguos se ha sabido que la miel es un excelente conservante, por lo cual existe también una leyenda que nunca ha sido confirmada, que cuenta que una vez que Alejandro Magno fue muerto en Babilonia, al momento de traer su cuerpo de regreso a Macedonia, lo hicieron trayéndolo dentro de una especie de  recipiente que estaba lleno de miel, lo que permitió que este llegara a destino con su cuerpo conservado a la perfección.

La apicultura en Grecia y Macedonia

Para hablar de la apicultura en Grecia es necesario remontarse a los orígenes de esta actividad que data del tiempo del gran imperio griego. Esto se debe a una leyenda ligada también a Aristeo el hijo de Apolo. Se dice que este tenía un colmenar del cual obtenía su miel. Un día, este se enamora de una hermosa mujer llamada Eurídice, pero esta estaba casada con Orfeo, el dios de la música, quien la amaba mucho.

En Cierta ocasión Aristeo intenta acercarse para abusar de la mujer quien huye hasta tropezar y caer encima de un nido de serpientes, lo que le causó la muerte.

Luego de que Orfeo hiciera un intento fallido de recuperar a su esposa en el reino de Hades, este regresa furioso y destruye el colmenar de Aristeo en venganza por la muerte de su esposa.

Los dioses, indignados por lo que había hecho Aristeo a Orfeo, causo que este, en arrepentimiento hiciera un sacrificio de animales a los dioses para calmar su ira, luego de las entrañas de los animales sacrificados brotaron nuevas abejas que sirvieron para crear nuevos colmenares. Posterior a esto Aristeo decidió enseñar la apicultura a los hombres.

De esta forma es como dice la leyenda que inició esta actividad en Grecia y los países que formaron alguna vez formaron parte del gran Imperio entre los cuales se encuentra Macedonia.

Actualmente la apicultura se realiza a lo largo del territorio, usando las diferentes especies de abejas que se desarrollan en el lugar entre las cuales se encuentra la Apis mellifera macedónica la cual ha aportado beneficios a las sociedades que la usan como abeja principal en la construcción de las colmenas.

Ciclo de vida de la Apis melífera macedónica

El ciclo vital de esta abeja es igual al de la mayoría de las especies de Apis mellifera. Empieza siendo un huevo puesto por la abeja reina, que será depositado en una celdilla de cera con una reserva de polen y jalea real con la cual se alimentará una vez que pase el estadio de huevo y se transforme en una larva.

En este punto las obreras cuidaran de estas crías manteniendo la celda limpia y con alimento suficiente para su desarrollo. Una vez que la larva ha pasado al estado de pupa, su celda será sellada hasta que esta pueda completar la metamorfosis y salga de su celda como una abeja totalmente adulta.

Las obreras tienen una vida de aproximadamente tres meses, pudiendo ser un poco más largo en ciertas condiciones.

La vida de la abeja reina es la más duradera de la colmena, con una esperanza de vida de aproximadamente 3 años. La formación de la reina también consiste en el mismo proceso que experimenta gran parte de las demás especies. El huevo de una abeja que se transformará en una reina será depositada en una celda llamada celda real, un poco más grande que las de las obreras y zánganos.

Generalmente se construyen espacios verticales de la colmena en las zonas inferiores de la misma. Las abejas reina son alimentadas de la misma forma que las obreras y que los zánganos, solo que esta no deja de ser alimentada con jalea real, mientras que el resto sí.

Esta diferencia en el proceso de alimentación de la cría es lo que hará que esta abeja en particular se transforme en una reina. Solo una reina vivirá y formará su propia colonia a medida que pone los huevos necesarios para completar  un número aceptable de abejas que permitan la supervivencia de la colonia a lo largo del año.

Por último, los zánganos son las abejas macho, que comienzan su vida almacenados en una celda alargada más grande que las de las obreras. Estos son huevos sin fecundar puestos por la reina, que se convertirán en las abejas fecundadoras de la reina para futuras crías.

Los zánganos generalmente viven aproximadamente tres meses, muriendo en las épocas de invierno. No obstante, se mantendrán activos durante el resto del tiempo en fecundar los huevos de la reina para producir más crías de obreras o de una reina si se hace necesario.