Caja para colmenas de abejas.

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Caja para colmenas de abejas, las abejas salvajes buscan refugio en la naturaleza, en troncos huecos, cuevas, o cualquier lugar que pueda convertirse en su hogar. Estas se encargarían de comenzar a construir sus propios panales, convirtiéndolo en una caja horizontal.

Caja para colmenas de abejas.

Donde acumularán grandes cantidades de polen y néctar, en donde la reina irá poniendo sus huevos para continuar con el crecimiento de la colonia.

Para la crianza de abejas, el apicultor ha intentado recrear las características que tendría un lugar de esos, situando troncos ahuecados, cajas vacías, vasijas de arcilla y otros elementos que puedan ubicarse horizontalmente para que las abejas las habiten, su adaptación no es un problema, ya que las abejas tienen la capacidad de adaptarse a lo que encuentren en medio de la naturaleza.

Existen también las cajas verticales como las langstroth, warre, perone o dadant. Pero en el caso de las horizontales, la caja Kenyame parece la más barata y sencilla de elaborar de entre todas ellas.

Una caja horizontal o también llamada caja yaciente, no es más que una caja en el la cual las abejas levantan sus panales horizontalmente, y no de manera vertical.

Esta se asemeja a un baúl o cajón, en el que se colocan una sucesión de cintas, en los que las abejas levantarán sus panales. Estas cintas podría ser marcos industriales, cintas o simples palos, y el aspecto que brindan esos listones superiores les da el apodo en algunos países latinoamericanos de caja con barras arriba o caja marimba.

Si bien este tipo de cajas ha existido desde hace milenios, sin embargo, no fue hasta el siglo XIX, que la apicultura pasó de ser una un pasatiempo para muchos a ser una actividad industrial, misma época en la que empezaron a introducirse mejoras en los modelos de cajas tradicionales.

La más famosa de entre todas las cajas horizontales utilizada mayormente en España, es en realidad la más extendida de cualquier tipo, sin duda alguna es la caja layens.

Caja Kenya.

La caja Kenya, es una clase de caja horizontal, que aunque no lo parezca debido a su nombre, fue construida por científicos en la universidad de Guelph (Ontario, Canadá), que buscaban desarrollar un tipo de caja que prometía ser una oportunidad de trabajo, fuente de ingresos y alimentación en aquellos países en vía de desarrollo.

Razón por la cual esta caja tenía que ser sumamente fácil de usar y de construir, brindándole a la gente la obtención de buenos resultados a partir de materiales reciclados o materiales que son considerablemente baratos.

Se ha evidenciado que en lo que concierne a la parte fabricación, lo lograron con exitosamente.

La idea en cualquier tipo de caja es que las abejas crean estar en el tronco de un árbol o lo más cercano a la naturaleza posible, y que estas procedan a construir sus panales comenzando con el agujero que servirá de entrada, como harían en cualquier agujero natural.

Motivo por el cual, resulta mejor situar la piquera, es decir, los agujeros por donde entran las abejas, en uno de los extremos de la caja.

Leyes de la caja Kenya.

La caja Kenya o Keniata, también Keniana. No tiene ninguna regla fija, ya que la meta era que cualquier persona sin las herramientas necesarias fuera capaz de armarla por sí mismo. No obstante, sí hay dos reglas básicas que se deben que seguir si se quiere construir esta caja con éxito. A continuación las reglas a conocer:

  • Primera regla: las paredes contiguas se han de levantar con una inclinación de 60° hacia afuera.

La razón para este requerimiento es que las abejas por naturaleza, montan sus panales en forma de una especie de “u” invertida. Esta forma es particularmente compleja de construir en madera, por lo que los investigadores se obligaron a encontrar una manera de adaptar esa semicircunferencia a una caja elaborada con materiales rectos.

La forma más sencilla de hacer esto es con la ayuda de un trapezoide invertido, de tal forma es mucho más factible de construir con las paredes inclinadas en un ángulo de 60°. Tres simples tablas o paneles del tamaño adecuado son suficiente para ello.

Teniendo como resultado el poder extraer los panales con el simple  levantamiento de los listones, quedando la cera y miel preparadas para ser recolectadas sin suponer un gran esfuerzo (como va a hacer este señor), lo que la hace perfecta para niños, mayores, gente con problemas de espalda, o vagos en general.

  • Segunda regla: los listones deben tener entre tres y cuatro centímetros de ancho, o en su lugar se puede medir en milímetros, que sería entre treinta y cuarenta.

Debe hacerse de esta manera por motivo de que, si se ponen los  listones muy anchos, ciertamente ocuparan más espacio y se podrá colocar una menor cantidad que si se ponen más angostos.

A cada listón de menos que se emplee, resultará en un panal menos, lo que significa  menor cantidad de miel obtenida. Para evitar esto, hay que colocar  siempre cuantos se puedan.

No obstante si se colocan los listones muy angostos, las abejas requerirán unos cuantos de ellos para construir sus panales sin correr el riesgo de que estos puedan caerse, por lo que se pegarán los listones unos a los otros, después no habrá manera de extraerlos y revisarlos, o recolectar la miel.

Finalizando con esas dos simples reglas, todo lo siguiente será fácil, ya queda de parte de la imaginación de cada quien y de los materiales que estén a su alcance, al igual que los tamaños, proporciones y otros para la construcción de una caja Kenya propia.

Elaboración de la caja Kenya.

El proceso de construcción es uno muy extenso, así como la explicación del mismo. La caja se monta sobre bloques de madera para que sea más fácil de atornillar y presentar. Ciertamente, este modelo está pensado para colgarse de los árboles, para que quede fuera del alcance de los depredadores.

Sin embargo a menos que los tejones anden al acecho, bien pueden mantenerse apoyadas simplemente sobre piedras o ladrillos. También se pueden utilizar tornillos de acero inoxidable de 40 milímetros para darle una mayor firmeza y durabilidad, incluso se pueden usar clavos normales o hasta reciclados que son más baratos.

Obviamente, la tapa o cubierta debe ser más larga y ancha que la caja, para evitar que se inunde cuando llueva. Por otra parte, el panel posterior, se construye exactamente del mismo modo que el panel frontal.

La única variante será que no lleva los agujeros de la piquera. Aunque si se considera necesario, se puede añadir las piqueras para tener ventilación extra, éstas se cubrirán solo durante el invierno.

En caso de que la caja termine siendo una caja muy larga, se puede incluir un panel separador en el centro y así tener dos cajas en lugar de una.

Adicionalmente, lijarla caja Kenya una vez esté finalizada, calentar la superficie con ayuda de un soplete, dejar descansar y luego barnizarla con una capa de aceite vegetal, vendría bien.

Claro que, el aceite vegetal debe ser aplicado sólo en el exterior de la caja Kenya, ya que las abejas ya se preocupan de mantener el interior en buenas condiciones y el olor podría afectarlas, esta caja puede conservarse intacta durante muchos años.

Materiales y herramientas.

Una vez se ha conocido cual será el proceso, es necesario saber cuáles materiales se necesitan para la construcción de la caja Kenya. En realidad, cualquier material que esté al alcance en el momento y sea resistente, ya sea madera, hierro o incluso plástico.

Para desmontar los bloques de madera que funcionaron como base se necesita, una palanca o algo que cumpla la misma función, unas tenazas para sacar los clavos y un martillo.

Ahora, para la construcción de la caja Kenya, son necesarias:

  • Diez tablas de 1’5 x 10 x 120 cm.
  • Tres tablas de 1,5 x 14 x 120 cm.
  • Cinco listones de 1’3 x 3’7 x 250 cm.
  • Ramplús o clavos.
  • Cartón.
  • Chapa de carbón, éste irá en el separador y la cubierta.
  • Un martillo.
  • Broca para madera de 1 centímetro de diámetro.
  • Destornillador, puede ser manual o eléctrico.

Cajas recomendadas para colmenas de abejas.

Cajas verticales.

Estas cajas poseen una capacidad considerablemente amplia, en el sentido de que estas pueden ser ampliadas con la adición de alzas a la cámara de cría cuando éstas sean necesarias.

Cajas de reproducción.

Llamados núcleos o nucleros, están constituidos por de dos a cinco marcos que son utilizados para criar y alimentar a una nueva colonia que se iniciará unas pocas abejas y una abeja reina.

En caso de que la abeja reina no haya sido  fecundada todavía, se llamará a núcleos de fecundación, para así dar vida a nuevas crías que más tarde se convertirán en abejas adultas que formaran parte de la colonia y realizarán distintas labores dentro de la misma.

También existen otras cajas como la caja Langstroth, la caja Dadant, la caja Smith y la caja Lusitana.