Historia de la apicultura en México

Historia de la apicultura en México, La apicultura es el antiguo oficio y ciencia que  investiga y trabaja, en el desarrollo y aplicación de técnicas que permitan administrar adecuadamente una colmena de abejas, buscando la mayor eficacia posible y evitar que las abejas o su entorno resulten afectadas.

Historia en México.

Historia en México.

Aunque actualmente México tiene cerca de 6.5% de las exportaciones globales de miel y productos relacionados con las abejas, a principios del siglo XX cuando la apicultura se empezaba a desarrollar en el país, el proceso era extremadamente lento y rústico en algunas zonas, en otras se trataba simplemente de experimentar con nuevos métodos y los apicultores carecían de instrucción.

Por lo que no fue sino hasta 1950 cuando el progreso comercial se extendió e iniciaron las primeras de muchas exportaciones, que convertirían a México en uno de los principales países productores de este rubro. México  consigna más del 50% de su producción a la exportación y esta cantidad aumenta considerablemente cada año.

Los estados de Campeche, Jalisco, Yucatán, Guerrero y Veracruz, generan el 50% del total producido en el país.  Según los registros nacionales que fueron creados en 1930 y llevan un control hasta el año 2008, la producción de cera de abeja y miel en la nación ha tenido altas y bajas, tanto en producción, número de colmenas y exportación como en consumo interno.

Historia de la apicultura en México

Siendo el año 1975 cuando se registró la mayor cantidad de colmenas y producción de cera. En el año 1990 la producción de miel fue la más alta de todas y el año 2001 el de mayor consumo nacional.

En un principio la apicultura mexicana se practicaba con la finalidad de entregar la miel como ofrenda en algunas ceremonias religiosas, también tenía distintas aplicaciones en el campo de la medicina y se usaba para evitar padecimientos o embalsamar cuerpos.

Posteriormente, la apicultura se ha desempeñado como una actividad encaminada a brindarles a las abejas un entorno y cuidados para que puedan elaborar todos los productos que estén a su alcance, para luego ser cosechados y comercializados.  

En la actualidad, como la apicultura es un oficio que requiere de adiestramiento especial para los productores, ha sido necesario el respaldo de las distintas autoridades estatales para poder llevar a cabo la ardua labor que se tiene por delante.

Principalmente los pequeños y medianos productores, debido a que es un oficio moderado y lo que se busca es mantener esta tradición, a la vez que se mantiene el ambiente de las abejas y se mejora la calidad de vida de los apicultores mexicanos.

Desde hace algunos años México ha empezado a aumentar considerablemente las exportaciones de miel y el consumo local está creciendo de manera vertiginosa, gracias a muchas iniciativas diferentes por parte de las empresas envasadoras y los apicultores.

También debido a que son necesarias ciertas condiciones climáticas que faciliten la producción de polen y néctar en las flores y esto en México es muy fácil de encontrar.

Existen cinco principales regiones apicultoras en México cada una de ellas con diferentes condiciones y variedades de miel, así como mejoría del color, olor y sabor. Las cuales son el golfo, la costa del pacifico, el norte, la península de Yucatán y el altiplano.  

En el golfo, principalmente en los estados de Veracruz, algunas zonas de Tamaulipas, Hidalgo, Querétaro, Tabasco y San Luis Potosí. Donde los tipos más exclusivos de miel son los que se mezclan con frutos cítricos y la miel clara proveniente de las flores del naranjo.

La costa del pacifico es conocida por su variedad de miel hecha con flores variadas y la tan afamada miel a base de mangle. Está integrada por los estados de Nayarit, Sinaloa, Jalisco, Colima, Michoacán, Oaxaca, Chiapas y parte de guerrero.    

El norte del país es conocido por su excelente calidad de miel y las claras tonalidades que presentan, principalmente en zonas como Sonora, Baja California, Chihuahua, Zacatecas, Coahuila, Nuevo león, Durango, y parte de Tamaulipas.

La península de Yucatán comprende a regiones como Yucatán y Quintana, Campeche, el noreste de Chiapas y el oriente de tabasco que son ampliamente reconocidas por los altos niéveles de producción y por albergar a gran parte de los apicultores Mexicanos.

En el  altiplano se produce miel color pardo y claro, siendo estos los  tipos de miel más consumidos y populares en Europa, está compuesto por Puebla, Morelos, Guanajuato, Tlaxcala y Distrito Federal.

En México esta es una actividad de gran relevancia, ya que cuenta con más de 44 mil apicultores que generan ingentes cantidades de divisas extranjeras, siendo una de las principales fuentes de exportaciones a Europa y América.

Entre algunos de los productos de exportación destacan la jalea real, la miel, el polen y la cera de abejas, debido a esto México ha sido uno de los principales países promotores de la defensa de los polinizadores e incluso ha diseñado un proyecto con tal finalidad.  

Siendo una de las problemáticas a combatir y que hoy tiene la apicultura, la llegada de enfermedades y plagas que atentan contra la integridad las colmenas como los escarabajos, hormigas o polillas. Además del uso de aparatos que emitan ondas de telefonía como teléfonos inteligentes, los embates del cambio climático y los pesticidas.

La comisión nacional para el conocimiento y uso de la biodiversidad mejor conocida por sus siglas como  “CONABIO” es una delegación fundada por el gobierno de México con la finalidad de divulgar, estimular e incentivar movimientos relacionados con la diversidad ambiental del país.

En su último informe esta comisión, ha dicho que cerca de 320 diferentes variedades de plantas son elementos fundamentales para alimentación y el funcionamiento de la industria alimenticia, y que más del 80% de estas necesita la polinización para su desarrollo.

Destacando como aspecto fundamental la importancia que tienen las abejas como principales polinizadores naturales y lo necesaria que es su preservación como especie para la sobrevivencia del ser humano.

Desde años las abejas están sufriendo grandes bajas, por lo menos desde hace 10 años y presentan una reducción en el número de colonias de todo el planeta que es cerca de 30% por año. Este fenómeno se le atribuye principalmente al uso de insecticidas.  

Los mayas.

Para los mayas las abejas estaban muy relacionadas con sus creencias religiosas, a tal punto de que pensaban que las abejas se comunicaban con el llamado “gran dios de las colmenas” también conocido como Nonyumcab, sobre todos los sucesos que ocurrían en las colmenas.

Los mayas fueron los más grandes fabricantes de miel de todo centro américa antes de llegada de los españoles, ya que este era su edulcorante favorito, el cual años más tarde sería remplazado por la caña de azúcar, por otra parte la cera de abejas se usaba para la elaboración de velas artesanales que también eran comercializadas en Centroamérica y algunas zonas de Suramérica.

Al ser un producto tan importante para su cultura, fue ampliamente utilizado en templos, rituales y festejos. Lamentablemente muchos de los conocimientos de los mayas en cuanto a la apicultura no fueron transmitidos, debido a que eran tomados como “paganos” por lo tanto desaparecieron.

Igualmente existían ritos ceremoniales en los que se daba gracias, En el mes mol, uno de los rituales implicaba hacer sangrar las orejas y se pedía a los dioses que suministraran flores de buena calidad para que las  abejas pudieran continuar con su labor, a la vez que se daban ofrendas que tenían figuras hechas con miel.

Otro de los rituales que se producían, consistía en dibujar sellos específicos para identificar la parte de los árboles ahuecados por donde ingresaban y salían las abejas, por lo general estas marcas tenían formas circulares, cuadradas o de cruces y representaban el recorrido de las abejas entre el cielo y la tierra.

También tenían la creencia de que las abejas subían al cielo a tomar la miel que estaba almacenada en las nubes y que las descendían en pequeñas porciones, para maravillar a los humanos.  

Existen muchos contrastes entre el proceso de cuidado de las abejas aplicado por los mayas y el actual, ya que no se usaban cajas contenedoras como ahora, ni equipos especiales para la recolección de la miel, al igual que no se solía tomar en cuenta el bienestar de las abejas.

El procedimiento consistía en que una vez era localizada la colmena se procedía a incendiarla para ahuyentar a las abejas y así poder tomar fácilmente su miel.

Los aztecas.

Para los aztecas la cera de abeja y la miel fueron productos destinados principalmente al comercio y elaboración de otras mercancías como la jalea real, el veneno de abeja y propóleos. La creencia de que la cera de abeja era una poderosa ofrenda, incremento su importancia y uso en ceremonias, por lo que se hizo indispensable y altamente requerida.

Igualmente sus propiedades curativas eran muy estimadas entre la sociedad y se utilizaba para aliviar la gripe, malestares de la garganta, molestias en los ojos, golpes o moretones, dolencias durante el embarazo y el frecuente agotamiento posterior al parto.