Jalea Real con Ginseng

Jalea Real con Ginseng, es bien sabido que la jalea real por sí sola es un súperalimento que beneficia enormemente al organismo en diferentes aspectos. Ahora bien, sí se le mezcla con el Ginseng se pueden obtener mejores resultados nutricionales, hasta el doble de los que se obtienen con ambos suplementos separados.

Jalea Real con Ginseng

Jalea Real con Ginseng

La unión de los dos ingredientes de origen netamente natural estimula la restauración de fuerzas y energía, duplica la eficiencia (mental y física) y elimina por completo la fatiga. Aumenta la experiencia de una noche de sueño profundo y agradable, erradica el insomnio, lo cual favorece el descanso de la mente y los músculos durante la noche.

Tiene un efecto beneficioso e  el cerebro, regulando y restaurando la actividad del sistema nervioso, de esta manera son fortalecidos los procesos de excitación y el descenso de la corteza cerebral. Así que la memoria y concentración aumentan en gran manera con la ingesta periódica de ambos suplementos.

El sistema inmunológico se vuelve más resistente gracias al fortalecimiento que sufre por parte de la jalea real con ginseng. Estos aumentan la protección de influencias al cuerpo, haciéndose éste mucho más resistente a climas fríos, humedad y vientos, lo cual es una clara señal del mejoramiento del metabolismo.

Existen varios estudios que abalan la protección al organismo de los productos químicos y la radiación que brindan la jalea real con ginseng. Las propiedades de las vitaminas con ginseng y jalea real dan hidratación y reducen la inflamación de la piel. Se les atribuyen propiedades humectantes a sus grasas, protegiendo así de la deshidratación.

Son sumamente importantes para la nutrición del organismo todas las proteínas, aminoácidos, azúcares (fructuosa y glucosa), minerales, lípidos y vitamina C. La piel es especialmente favorecida por todos estos componentes ya que les da brillo, elasticidad, firmeza, aceites esenciales, colágeno, color; reducen las estrías, manchas y quemaduras por el sol, las arrugas y normaliza las secreciones de grasa.

La jalea real y el ginseng sirve para eliminar las ojeras, la pigmentación es normalizada. Las líneas de expresión son erradicadas y en su lugar queda un rostro más joven y saludable. Las aplicaciones de los componentes incluyen mascarillas, sueros, cremas, agua tónica, etc. Estas disminuyen las bolsas bajo los ojos, las patas de gallina, así como las marcadas arrugas de la frente y la sonrisa.

Características de la Jalea Real con Ginseng

Por ser ambos componentes de origen natural, sus características se basan en el favorecimiento de la salud que otorgan. Los dos ingredientes se toman diariamente para combatir el estrés (físico y mental), la depresión, favorecer la fuerza vital, la energía, la concentración, el equilibrio de los niveles de azúcar en la sangre. También combaten el colesterol y aumentan el rendimiento físico dismuyendo el desgaste y el síndrome de fatiga.

Algunos tipos de ginseng son:

  • Ginseng oriental: se cultiva principalmente en China y Corea. Ha sido utilizado por siglos en la medicina tradicional Asiática. Los coreanos lo conocen popularmente como «panax se extracto rojo». Contiene Rg1 gingenósidos, encargados de producir excitación.

Su uso excesivo puede ser contraproducente provocando irritabilidad, insomnio, taquicardia o palpitaciones. Es considerado un afrodisíaco, por lo que es altamente buscado por hombres ya que es un gran vigorizante. Las mujeres suelen consumirlo para aumentar su fertilidad.

  • Ginseng Siberiano: es sumamente fácil de cultivar por lo que es menor su precio. Este no contiene panaxosides, saponinas ni gingenósidos, pero si se le atribuye eleuthero, promoviendo la longevidad y la salud en general. Se caracteriza porque aumenta el movimiento de las células blancas en la sangre, promueve la circulación y es considerado como producto estético por la reducción de varices que aporta.
  • Ginseng Americano: este abunda en todas las zonas montañosas de los Estados Unidos. Se caracteriza por ser su raíz de rápida maduración, un tiempo aproximado de casi cinco años, alistándose así para su procesamiento y distribución comercial.

Es muy común encontrar esta hierba en bebidas de carácter energético. Lejano a esto, las mujeres que sufren la menopausia lo buscan para tratarse. Frena la tos seca y combate la gripe. Tiene efectos sedativos en el cuerpo ya que contiene Rb1 ginsenócidos.

Origen del Ginseng

Está hierba milenaria tiene su origen en China, utilizada en su medicina tradicional. Se desarrolla en las zonas frías montañosas de México, China, Canadá, Estados Unidos, Corea y Rusia. Fue descubierta hace unos cinco mil años en las montañas asiáticas. Sus primeras referencias se suponen en las antiguas escrituras encontradas en la India.

En la antigua China los curanderos eran especialistas en los usos del ginseng. Estos describieron la planta como prolongador a de vida. Era considerado un acto de gran honor regalar esta poderosa raíz al Emperador. Muchos ponían sus vidas en riesgo por encontrar la planta para obsequiar la al mandatario.

Sus inicios comerciales empezaron en el tercer siglo d.C. en China y Corea, dando un primer paso muy lucrativo. Esto, desgraciadamente, provocó la desaparición casi por completo de los bosques asiáticos, dando inicio al fin del comercio del ginseng rojo coreano.

En el continente europeo, la raíz era completamente desconocida y por eso las autoridades referentes a la salud no dieron fe de ella por mucho tiempo. Los primeros europeos que centraron su atención  al ginseng fueron los holandeses dedicados al comercio. Como pasó en Asia el fracaso llegó a este negocio por el pobre y casi nulo conocimiento de la planta.

En esta materia Rusia es considerado el habitad del crecimiento de la planta. Los recolectores chinos y coreanos hicieron que el ginseng desapareciera del territorio. En el país europeo la raíz era utilizada en la medicina convencional hasta el año 1950, momento en el que los soviéticos dieron inicio a los estudios que les llevaría a la conclusión de que el ginseng es un “adaptógeno”.

Este término se refiere a que el ginseng ayuda el cuerpo a adaptarse a situaciones relacionadas con el estrés y ciertamente prevenir muchas enfermedades. Dados estos conocimientos la planta obtuvo aún más popularidad y consumismo, aunque más moderado que en siglos anteriores.

Los nativos americanos pertenecientes a las tribus Iroqués, Cherokee y otras más empezaron a valorar el ginseng apenas supieron de él. Era apreciado por los indios debido a sus propiedades curativas y las  capacidades energéticas aportadas al cuerpo.

Los textos Chiu-zhang fueron los primeros escritos asiáticos que dieron nombre al ginseng. Estos hablan de su historia muy específicamente y sobre su creación. También le atribuyen algunos mitos sobre su aparición y leyendas sobre los efectos que causa en nuestro organismo.

Los chinos creían que el ginseng era capaz de calmar y regular su chi, haciendo de la planta un constante calmante. Daban fe de que la raíz podía dar capacidades sobrehumanas, algo omo súper poderes. Por su aspecto un poco parecido a la figura humana se creía que el ginseng estaba directamente relacionado con deidades divinas.

Una antigua leyenda dice que el todopoderoso Espíritu de las montañas envió a los hombres una sagrada raíz para salvarlos de sus males y darle nueva y restaurada vida, pero sólo los dignos eran capaces de disfrutar de los divinos beneficios de la planta.

En Japón, se comenzó a cultivar hacia los años 1710, 1760 en Corea y 1900 en China. A pesar de ser un país líder en su producción y exportación, fue el último en unirse en cuanto al cultivo del ginseng. En la actualidad abunda en muchas zona y regiones del territorio.

En Europa creían, gracias a la ignorancia y la superstición, que la raíz era diabólica y debía ser exterminada, lo cual ocurrió pero por razones de popularización extrema. Esto llevó a que el ginseng se desapareciera prácticamente del continente, pues eran pocos países los que lo tenían en sus tierras.

En muchos países el ginseng ha sufrido muchas veces el descuido en su cultivación ya que lo dejan mucho tiempo al sol haciendo que se seque de manera incorrecta, o mucha humedad produce hongos en la raíz. Las plagas comunes también han aportado para estas precarias condiciones.

En 1800, en Europa, se deshicieron del ginseng pues los médicos no daban buena vista a la planta a pesar de todas sus probadas y efectivas propiedades curativas. Debido a esto la gente comenzó a rechazarlo y terminó por desaparecer durante cincuenta años. Más tarde, dicha región volvió a interesarse por el ginseng y comenzó su producción nuevamente.

Grecia le atribuyó el nombre Panax por la diosa griega Panax Panacea, la cual tenía el poder de curarlo todo. Fue un buen término ya que los griegos comenzaron a darle una importancia más notada a la planta gracias a la familiarización que tenía con la gran deidad.

S bien sabido que en la antigua Asia se le atribuía al ginseng la clasificación a cada persona según su aspecto. Esto quiere decir que la raíz era entregada a quien tenía similitud física con ella, ya que se le buscaba por su color, forma, edad y otros rasgos relacionados con el cuerpo humano.