Para qué sirve la miel de abeja

Para qué sirve la miel de abeja, la miel es una sustancia de consistencia viscosa, un sabor muy dulce y una amplia gama de tonalidades que incluye hasta doce diferentes colores como ámbar y dorado claro.

Es producida por una gran variedad de abejas especialmente las abejas domésticas, ya que estas se encuentran repartidas por todo el mundo.

Para qué sirve la miel de abeja

 

Para su elaboración las abejas recolectan en sus distintos recorridos néctar de flores y plantas, fluidos de algunas especies vegetales y deposiciones de algunos insectos que se alimentan de plantas como los pulgones.

Al recolectar estas sustancias las abejas proceden a transformarlas y combinarlas con sus propios fluidos para almacenarlas en los panales y luego deshidratarlas como parte del proceso de maduración.

El hombre interviene en este proceso mediante la sustracción de la miel y cera de abejas directamente de los panales, a esta técnica se le llama apicultura.

La apicultura ha sido empleada durante miles de años en todo el planeta, para el aprovechamiento de la miel como saborizante de bebidas, alimento o con fines medicinales.

Su composición es muy diversa y puede variar dependiendo del origen del néctar, la temperatura del panal y las condiciones geográficas de la región de procedencia.

Igualmente su capacidad de cristalización depende del origen natural que tenga, ya que este le proporciona mayor o menor facilidad para ello.

Su constitución consta principalmente de carbohidratos como la fructosa y glucosa, al igual que azucares como la maltosa, isomaltosa, sucrosa y turanosa.

El intenso sabor azucarado de la miel se lo debemos a estos componentes, pero sus cualidades antioxidantes y medicinales provienen de la enzimas como la amilasa, catalasa y la oxidasa. También contiene aminoácidos y algunas vitaminas como la niacina, b, c y minerales como el hierro y zinc.

A nivel mundial, la producción de miel ronda 1.200.000 toneladas y los mayores productores son países como china, turquía, argentina, estados unidos y méxico. Del mismo modo, los mayores consumidores son estados unidos y europa.

Componentes.

La miel contiene:

Vitamina A – retinol: es beneficiosa para la formación y mantenimiento de dientes, los huesos y tejidos blandos, el cabello y la piel. Además  ayuda a conservar la visión nocturna y a aprovechar todo el potencial energético de los nutrientes.

Vitamina B3 – niacina: favorece a la liberación de energía y hormonas sexuales mediante el consumo de grasa y carbohidratos. Además ayuda a mantener la piel sana y las funciones del sistema nervioso.

Vitamina B5 – ácido pantoténico: ayuda a combatir el estrés y facilita la digestión de carbohidratos, grasas y proteínas.

Vitamina B9 – ácido fólico: fomenta el desarrollo de las células y es necesario para el crecimiento de los tejidos.

Vitamina C – ácido ascórbico: mantiene en buen estado los dientes, huesos, encías y vasos sanguíneos.

Vitamina K – fitomenadiona: previene las hemorragias y en fundamental en la coagulación de la sangre.

Fines.

La miel tiene diversos fines o usos, algunos de estos son:

Culinarios.

  • La miel es empleada en una gran variedad de postres y preparaciones de platillos, principalmente para desayunos y meriendas, como acompañante de las tostadas o cubierta de pasteles. También como endulzante de bebidas como té y jugos.
  • La miel es el ingrediente más importante de la bebida conocida como hidromiel o vino de miel y se hace mediante el uso de miel y agua.
  • Es especial para la conservación de panes y pasteles, ya que absorbe con mucha facilidad la humedad y hace que los mismos mantengan su suavidad. Igualmente el consumo de miel es muy recomendable, porque tiene múltiples enzimas que aceleran el proceso digestivo.
  • En estado puro mantiene sus minerales, vitaminas y antioxidantes intactos, por lo que es ideal consumirla en temperaturas no mayores a 60 grados celsius. Mientras que más aumenta su temperatura, mayor es la disminución de cualidades beneficiosas para el cuerpo humano.

Terapéuticos.

  • La miel tiene una gran variedad de fines terapéuticos, ya que se puede utilizar sobre la piel como sustancia antibacteriana y antiséptica. Ayudando a acelerar considerablemente las cicatrizaciones y a prevenir infecciones en quemaduras o heridas.
  • Igualmente es muy útil para los tratamientos cosméticos y se usa en la elaboración de crema, tónicos de limpieza facial y mascarillas. Por sus cualidades astringentes y la capacidad de suavizar la piel.

Cicatrizante.

  • Las abejas agregan a la miel una enzima llamada glucosa oxidasa, que le proporciona propiedades cicatrizantes y actúa cuando se aplica sobre heridas y quemaduras, mediante la liberación de peróxido de hidrógeno.

Energético.

  • Por su alto contenido de azucares simples de rápida asimilación, la miel es muy calórica y representa casi 3,5 kilo calorías por gramo, lo que la convierte en una rápida y extraordinaria fuente de energía. Además de ser el alimento preferido de los atletas que practican deportes de alto impacto y la consumen antes o después de realizar sus entrenamientos.

Conservante.

  • Es una sustancia duradera, que no se daña y puede mantenerse en perfecto estado durante siglos gracias a altas cantidades de azúcar que posee. Por ello en la antigüedad, se usaba para trasladar y mantener en buenas condiciones los cuerpos de seres humanos fallecidos, evitando la descomposición.

Medicinales.

  • Tiene efectos antivirales y antimicrobianos, por lo que se usa como remedio para apaciguar los síntomas del resfriado, aliviar dolores y malestar en la garganta,  calmar la tos.
  • La organización mundial de la salud la recomienda fuera del periodo de lactancia y en niños mayores de un año, para tratar enfermedades virales. Mediante la preparación de infusiones de miel con limón y cebolla.