Miel de Jara

La Miel de Jara

La jara, de nombre científico Cistus ssp exhibe flores vistosas y aromáticas. Es un espécimen floral muy interesante. Se utiliza como remedio natural, es comúnmente denominada jara pringosa, jara pegajosa o estepa de ládano.

La palabra Jara proviene del idioma árabe y se traduce como matorral, este término se le asigna por su formación, ya que crecen como grandes ramales intrincados, esta variedad pertenece a las resistentes especies de vegetación mediterránea.

Estos arbustos son representativos de la flora Ibérica, región donde presentan mayor abundancia y diversidad en variedades, existen más de doce variedades tan peculiar especie. En la Costa Azul francesa y en algunas regiones de Argelia, pueden apreciarse diversas variedades de jara.

Con predominio en suelos ácidos, esta resistente vegetación puede ser muy abundante, constituyéndose en grandes matorrales que tienden a ser leñosos. Forman espesos ramajes que cubren los suelos.

La Miel de Jara

El ciclo reproductivo de la jara es de tres años y se reproduce únicamente a partir de sus semillas. Sus diminutas simientes, cuya supervivencia depende de la fotosíntesis, son muy débiles. Curiosamente, germinan con mayor facilidad en suelos de poca vegetación y necesitan mucha iluminación solar.

Las plantas crecen copiosamente en suelos sin cobertura vegetal y las semillas son capaces de sobrevivir incendios forestales. Las jaras poseen hojas finas y largas que durante su juventud están recubiertas de ládano, una sustancia muy viscosa y de fuerte olor.

Con tendencia a sobre poblar áreas muy extensas, es usual que se diseminen en tierras muy resecas, bien sea por incendios o largas temporadas de sequía. Algunas especies como la jara blanca se utilizan para decorar jardines por su vistosidad cuando florece. Suele utilizarse para elaborar resguardos o barreras vegetales en terrenos inclinados y peligrosos.

La Jara contiene esencia de ládano, en primavera sus flores cubren grandes extensiones de colores variados, que van desde el blanco hasta rojizo, desprenden un olor muy fuerte y de ellas se obtiene mucha resina. Durante la floración ofrecen grandes cantidades de polen, esto por supuesto atrae a muchos insectos, entre ellos las abejas de las colmenas cercanas.

Atributos terapéuticos de la Jara

Atributos terapéuticos de la Jara

La jara se recomienda para los estados de nerviosismo y ansiedad. Está tipificada como un sedante natural. Se considera beneficiosa para aliviar la gastritis y las ulceras gástricas y duodenales.  Usualmente se consume en infusiones.

Las hojas trituradas sirven para elaborar una pasta que se aplica de forma tópica. Contienen ládano y resinas. La jara se utiliza para afecciones musculares y articulares.

En tales casos se colocan cataplasmas de las hojas trituradas sobre la dolencia.  Habitualmente se preparan cocciones al 5% de concentración para realizar masajes en los músculos.

Entre las propiedades de la flor, está la de fortalecer las defensas mediante la restauración del sistema inmune. Es un antioxidante y permite neutralizar los radicales libres.

Estudios científicos avalan su eficacia como anti inflamatorio. Se han evidenciado sus propiedades para combatir los virus y las bacterias, ralentiza la reproducción y el ataque de las células víricas. Puede combatir el virus que provoca la gripe aviar (H5N1).

En Alemania se realizaron estudios sobre las propiedades de la jara.  Los resultados demostraron que tiene la propiedad de inhibir ciertas células cancerígenas.

Mostró gran efectividad para detener la formación de nuevas células dañinas en el cáncer de mamas. Además se le endosan propiedades para la quelación de metales principalmente cadmio y el plomo.

El té se prepara con las flores, estas se remojan en agua hirviendo y luego de varios minutos se ingiere como un té.

Existen ciertos jarabes para la tos a base de jara que se preparan de forma casera con varias recetas ya pertenecientes a la tradición de la zona y actualmente existen diversos medicamentos elaborados de forma industrial a partir de las hojas, flores y especialmente de la resina.

El té de las flores de jara se utilizada desde tiempos ancestrales como expectorante y febrífugo. Por sus propiedades antibióticas ayuda a menguar la producción de flemas y evita complicaciones como la bronquitis, es recomendada por homeópatas y naturistas para los catarros y resfríos.

Se considera un regulador natural de la presión sanguínea y las funciones cardíacas.  Debido a su contenido en antioxidantes también se le utiliza para eliminar las toxinas que se acumulan en la sangre y pulmones por el consumo de tabaco.

Las infusiones de las hojas y flores se componen principalmente de ladainol, sustancia derivada del láudano. Además de las propiedades gástricas ya descritas, este elemento tiene efecto como tranquilizante.

No se han publicado consecuencias negativas de tales preparados a corto plazo, sin embargo la ingesta en cantidades altas puede producir intoxicaciones y alteraciones en el sistema nervioso, no se recomienda su utilización en bebedizos medicinales de administración oral para infantes, mujeres en estado de gestación o lactantes.

Usos cosmetológicos

Usos cosmetológicos

El ládano está compuesto por resinas y se utiliza para aportar cierto efecto de cuero a la fragancia de ciertos perfumes, o para fijar ciertas esencias. Esta sustancia es exportada a todo el mundo en forma de esencia ya destilada de las hojas. Es muy cotizada por su semejanza al ámbar gris.

 

Utilización en la gastronomía

En Argelia, la jara blanca se prepara en un té al cual se le atribuyen cualidades digestivas. La resina puede ser mascada y generalmente se utiliza para preparar chicles, caramelos masticables y otras golosinas.

Otros usos

  • En ciertas regiones españolas, la hoja de jara se utiliza para sustituir las hojas de tabaco.
  • La madera de esta planta es fina, abundante y tiene consistencia leñosa, funciona como un buen combustible, por lo cual es frecuentemente utilizada para encender fogatas, cocinar provisiones al aire libre o alimentar chimeneas durante épocas de frio.
  • Las flores de jara carecen de néctar por lo que las abejas no pueden libar de ellas ni producir ningún tipo de miel. En contraste brinda una gran cantidad de polen. La miel de jara, según la definición oficial de la palabra, no existe.
  • Como dato interesante, las plantas de jara tienden a producir una sustancia dulce que se configura en una especie de grumos de color blanco, estos se forman en los pequeños cortes o fisuras de los tallos, antiguamente fue llamado el “mana de España”, en ocasiones también se le denomina miel de jara.

 

Referencias

https://abejas.org/flora-apicola-jara/

https://carlosdeprada.wordpress.com/naturaleza/jaras-blancas-de-primavera/

https://www.floresyplantas.net/plantas-de-jara/

https://www.trucosnaturales.com/la-flor-de-jara/