Picaduras de abejas melíferas

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Picaduras de abejas melíferas, la abeja melífera, también conocida como abeja europea o de la miel es la variedad de abeja que más se ha distribuido por todo el mundo, estando presenta en casi todos los países. Se caracteriza por su tendencia a formar colonias muy amplias, por su color castaño oscuro y además por su peculiar cuerpo cubierto de pelusillas.

Picaduras de abejas melíferas

Picaduras de abejas melíferas

A diferencia de otras abejas europeas suele ser muy violenta y defensiva cuando siente que se encuentra bajo peligro, es atacada o el apicultor retire la miel de las colmenas. Después de sufrir una agresión su área defensiva aumenta por lo que se recomienda alejarse de ellas.

Las abejas son los insectos con capacidad para inyectar veneno que más incidentes causan en algunos países y en algunos casos superan a animales como las serpientes, arañas y escorpiones. A causa de los ataque de enjambres que representan graves problemas alérgicos o incluso la muerte.  

Picaduras.

Su picadura es bastante dolorosa e incómoda, pero no representa una amenaza para la salud al menos que la persona afectada sea alérgica al veneno llamado apitoxina, en ese caso los efectos pueden variar dependiendo de cuánto tiempo transcurra desde la picadura hasta que llegue al centro de salud.

Se estima que para que una picadura de abeja melífera represente un peligro para la salud o se convierta en una amenaza mortal, el ser humano promedio tendría que recibir, 100 picaduras en el caso de un niño o 500 en un adulto.

El dolor que se experimenta al recibir una picadura de abeja melífera es comparable con la sensación que se produce al ponerse una inyección. Las picaduras además provocan el abultamiento y enrojecimiento de la zona afectada, así como también la sensación de que el área está un poco caliente y en algunos casos comezón.

Otros síntomas asociados con la picadura de las abejas son la dificultad para respirar, inflamación excesiva, taquicardia, urticaria, nauseas, mareo y desmayos, pero eso solo ocurre en casos donde la cantidad de veneno inyectado es mucho mayor al promedio.

La picadura de abeja provoca malestar debido a que el veneno causa perturbaciones en el sistema nervioso, que nos inducen angustia y otros síntomas.      

La magnitud de estos síntomas aumenta con el transcurso del tiempo a medida que el veneno sigue fluyendo por la herida, pero en la mayoría de los casos no son permanentes y su duración es de uno o dos días máximo.

Aparte de esto, la abeja de miel mientras que pica esparce feromonas por el aire para alertar a los demás miembros de la colmena sobre el peligro y que estas acudan en su ayuda.

El aguijón es su principal arma defensiva, ya que lo usan para picar y este solo lo tienen las hembras, debido a que los machos solo cumplen con funciones reproductivas y son ellas las que se encargan de todas las labores y defensa de la colmena.

Se encuentra unido a su tracto digestivo y  es en esa área donde se localiza la glándula que produce el veneno. En el momento que una abeja pica, el aguijón, glándula de veneno y parte del tracto digestivo, se despegan quedando atrás y causando la muerte de la abeja.

 

¿Cómo tratar una picadura?

Retirar el aguijón, ya que al ser picado lo primero que debemos hacer es fijarnos en el área afectada y comprobar si aún tenemos incrustado el aguijón.

De ser así, debemos extraerlo rápidamente para evitar que siga inyectando veneno, lo haremos con un trozo de plástico o las uñas, porque si usamos los dedos o pinzas, solo esparciremos más el veneno.      

Higienizar el área, cuando hallamos retirado el aguijón  debemos limpiar la zona de la picadura con abundante agua y jabón.

Aplicar una crema antihistamínica, esto ayudara a disminuir la picazón y evitar que rasques más la herida. También ayuda colocar hielo sobre la herida, ya que el frio hace que el veneno se distribuya lentamente por otras zonas y así disipa los efectos del mismo.   

¿Cómo evitar las picaduras?

La mejor manera para intentar evadir las picaduras de las abejas o cualquier insecto es no frecuentar o aproximarse a lugares como huertas, jardines o campos florecidos. Si se va de picnic, cubrir la comida y bebidas azucaras.

No usar perfumes dulces principalmente florales y frutales, ya que la mayoría de los perfumes son dulces y aunque no huelen igual, sí tienen una composición similar que es muy apetecible para los insectos por su parecido con los aromas naturales.

Vestirse siempre con pantalones largos y camisas de manga larga. Obviar la vestimenta de colores vivaces y estampados o diseños florales. También es recomendable evitar los contenedores de basura.

Envenenamiento por picadura.

La anafilaxia o también conocida como choque anafiláctico, es una reacción alérgica grave y potencialmente mortal a algún material alérgeno  que sufre cerca de 3% de la población mundial y usualmente ocurre segundos o minutos después de la exposición al mismo.

En el caso de las abejas, los seres humanos somos alérgicos en mayor o menor medida al veneno que estas inyectan cuando pican, que causa diversas reacciones como erupciones, vómitos, dificultad para respirar, perdida del conocimiento o en personas hipersensibles la muerte.

El envenenamiento por picadura de abeja es causado por los distintos componentes tóxicos que forman el veneno de abeja como el polipéptido citotóxico melitina y el ácido fórmico.

Cuando estos son inyectados de manera intensiva en un solo individuo, mediante el ataque de un enjambre que busca defender su colmena. El envenenamiento empieza con una fuerte intoxicación y con la hemólisis que es la destrucción de los glóbulos rojos de la sangre y va acompañada de la liberación de hemoglobina.

Aunque los más expuestos a estos ataques son los apicultores, sin embargo el riesgo de envenenamiento disminuye debido a que son sometidos a numerosas pruebas de hipersensibilidad.

Esto no quiere decir que son inmunes o que pueden ser picados en varias ocasiones sin sufrir consecuencias, ya que aunque un individuo sea sensibilizado con anterioridad todavía puede tener reacciones alérgicas al veneno e incluso sufrir un choque anafiláctico. Debido a que el veneno de abeja tiene componentes que son más alérgenos que los de la mayoría de los insectos y animales.   

Dichos ataques pueden ocurrir en los lugares más inesperados como en zonas urbanas y a cualquier individuo, porque las abejas presentan una alta persistencia e irritabilidad en espacio y tiempo, esto quiere decir que si ocurre una alteración a la colmena o enjambre y trascurre el tiempo, cualquier persona o animal que se acerque la zona puede ser atacada.

Cuando comienza dicho ataque, puede que las abejas se centren en una o más personas que encajen con las descripciones físicas del agresor y a medida que se enfurecen más, la cantidad de veneno aumentará, debido   a la liberación de feromonas de alarma que incitan a nuevas abejas para que aguijoneen al mismo blanco.

Tratamientos con picaduras.

La apiterapia es natural y en base a diferentes productos que se encuentran en las colmenas contribuye a la disminución de dolencias relacionadas con enfermedades como la artritis. Se aplica como tratamiento principalmente para enfermedades pulmonares, cardiovasculares, reumáticas y degenerativas como el Alzheimer o el Parkinson, entre otras.   

También se usa para tratar otras afecciones como las de la piel, entre las que destacan las verrugas, inflamaciones y la psoriasis. Estudios científicos certifican que una picadura de abeja es más efectiva que algunos antiinflamatorios, por ello es tan popular para tratar enfermedades muy dolorosas.

Igualmente es un poderoso antiséptico que reduce de manera acertada y rápida el peligro de contraer infecciones o incluso la putrefacción de la piel. Gracias a melitina que es el principal componente de la apitoxina, también es un fuerte desinflamante y cuenta con la ventaja de que no causa efectos negativos.

Algunas investigaciones afirman que la apitoxina puede brindar inmunidad al veneno de abeja en el ser humano, así como también a ciertas enfermedades infecciosas. Según dichas afirmaciones el veneno introducido en el organismo actuaría como aislante y protector de los órganos afectados y desencadenaría reacciones defensivas en los mismos.   

El método actual consiste en el uso de inyecciones que contienen pequeñas dosis de apitoxina que es el veneno de las abejas, pero tradicionalmente se fundamenta en la importancia de ser picado por una abeja melífera, que se coloca al igual que en la acupuntura sobre determinadas zonas de nuestro cuerpo que son sensibles al tacto.

Este tratamiento debe ser supervisado por un profesional que tenga suficiente conocimiento sobre los diversos y posibles síntomas adversos que implica, aunque sean temporales y no representen graves problemas para la salud o la vida.

Es un tratamiento que se recomienda exclusivamente para adultos que no tengan problemas en la fluidez de su sangre, ni diabetes o algunos medicamentos prescritos. Puede causar sudoración, inflación y picazón, pero estos son síntomas pasajeros y el proceso generalmente tiene una duración de entre 6 y 10 sesiones en las cuales se podrá ver el avance.