Alergias del Polen de abeja

Alergias del Polen de abeja, el polen es una sustancia muy pequeña, cargada genéticamente con genotipos masculinos, con las cuales se reproducen las plantas con semillas, una vez el polen llega al estigma de la flor. Las abejas, son los principales insectos que ayudan a este proceso denominado polinización.

Alergias del Polen de abeja

Alergias del Polen de abeja

Las abejas no solo ayudan a la reproducción de las plantas transportando el polen hasta las flores, sino que también este es almacenado por ellas, en las colmenas, con el cual crean un alimento que estas consumen.

No obstante, la comercialización del polen se ha expandido tanto como la miel misma, conocido por sus altos beneficios y propiedades saludables, sin embargo, en algunos casos, este puede ocasionar reacciones alérgicas en algunas personas.

Las alergias

En muchos artículos o exposiciones, se habla de la alergia como una reacción anormal del sistema inmunológico, ante alguna sustancia que detona esta reacción, el resultado es una condición patológica que genera enfermedades que en algunos casos podrían ser fatales si no son tratadas en un período de tiempo relativamente corto luego del contagio.

Sin embargo, la alergia, no es una reacción anómala del sistema inmunitario, sino más bien normal; el problema en cuestión, se debe a que este mecanismo de defensa se activa ante sustancias que en la realidad no representan ningún peligro, pero que pese a ello, el organismo lo interpreta como peligroso y por esta razón ataca.

Este malentendido biológico hace que las zonas en donde el sistema inmune ataca, se presenten reacciones visibles, provocando síntomas que pueden ser fácilmente detectados.

El efecto colateral de este error, es lo que en realidad causa la enfermedad del individuo afectado o anfitrión. Se diferencia de la anafilaxia en que esta última si corresponde a un comportamiento agresivo y exagerado del sistema inmunológico ante la sustancia que detona la alergia y que tiene resultados fatales en la mayoría de los casos.

En el mundo existe una población considerable que padece algún tipo de alergia a alguna sustancia en específico o incluso a varias. Hasta ahora la mayoría son casos tratables aunque también existen algunos que son más difíciles de atacar y que pueden tener resultados fatales.

El polen y el polen de abeja

El polen es producido naturalmente en los estambres de las flores, estos son en esencia microgranos con carga haploide, que constituyen la parte masculina en el proceso de reproducción de la mayoría de las plantas. Las abejas, junto a otros insectos voladores se han constituido en los principales responsables de que el proceso de polinización se pueda completar.

Por este motivo las abejas son el insecto más importante en el planeta, ya que estas contribuyen a que se mantenga un equilibrio ecológico adecuado y a que se mantenga la formación de nuevas plantas, las cuales son indispensables para generar el oxígeno que los seres vivos necesitan para su subsistencia en el planeta.

El primer elemento de recolección de las abejas es el néctar, un liquido relativamente dulce, que se almacena en las flores, y a partir de este, se fabrica la miel luego de mezclarse con fluidos y enzimas producidas por las abejas, que luego almacenan en las colmenas, en celdillas especiales, son selladas y dejadas para que luego de madurarse se transforme en miel, lo que utilizan como alimento principal de la colonia.

Ahora bien, aunque el néctar es utilizado para producir la miel, que es hasta ahora el producto más famoso de las abejas; no es solo esto lo que fabrican, sino que existe de hecho otro alimento fabricado por ellas cuya materia prima es el polen. El polen es transportado a la colmena por las abejas por medio de un órgano desarrollado específicamente para esta función, llamado corbíncula; en ella se adhieren las esporas del polen de las flores y las abejas la trasladan luego a la colmena.

Una vez en el nido, estas la almacenan en celdillas de cera al igual que la miel, segregan una enzima que permita digerir parcialmente el polen ya que estas no pueden consumirlo tal como lo consiguen en estado natural. Luego del proceso de maduración del polen, este se transforma en un alimento que puede ser consumido por las abejas, en una mezcla resultante denominada pan de abeja o jalea real.

La jalea real es consumida principalmente por las larvas de abeja reina, las cuales se alimentan exclusivamente de este alimento, luego de emerger como abejas adultas dejan de consumirla para alimentarse mayormente de miel, solo la abeja reina es la única abeja adulta que solamente se alimentará de pan de abeja a lo largo de su vida, no consumirá miel en ningún punto de su ciclo vital.

Las propiedades del polen de abeja

La apicultura ha sido una actividad que ha permitido dar a conocer los productos que son fabricados por las abejas, como la cera, el polen y la miel; el trabajo de los apicultores y su afán en darle a las abejas todas las condiciones que esta necesita para vivir en total comodidad y con las herramientas necesarias para crear sus productos, ha permitido que haya más acceso a la posibilidad de experimentar con estos productos y revelar sus beneficios y propiedades.

Hasta ahora la miel había sido el producto del cual se sabía que tenía propiedades saludables y una gran gama de vitaminas y minerales, de hecho, esta era una de las razones por la cual este producto se comercializa a gran escala y que incluso existe un mercado internacional para este producto, en donde algunos tipos de miel han alcanzado el increíble precio de 5000 Euros por cada kilo.

A pesar de esto, en lo últimos se han podido realizar mayores investigaciones al polen de las abejas, los experimentados que se han hecho han tenido como fin determinar  cuáles son los componentes que este producto posee y cuáles son los beneficios que este tiene para ofrecer a aquellos que lo consumen.

Los resultados han sido totalmente impresionantes, ya que el valor nutricional de este producto ha superado a todos los demás cuyo origen es natural.

Se ha demostrado que el polen tiene beneficios en la salud, el cual puede ayudar a combatir enfermedades estomacales e intestinales; como antibiótico y antibacterial, como suplemento alimenticio, como complemento vitamínico y también como un excelente producto que ayuda a fortalecer el sistema inmunitario.

Por esta razón el mercado del polen ha ido cobrando más importancia a raíz de los resultados obtenidos por los científicos, sumado al testimonio de las personas que lo han usado para algunos de estos propósitos. No obstante, aunque es cierto que el polen es relativamente bueno para salud en términos de nutrientes y vitaminas, también ha sido responsable de la aparición de alergias, a lo que se le conoce como alergia al polen.

La alergia al polen

La alergia al polen se produce cuando el organismo identifica a esta sustancia como un agente nocivo y dañino, por lo cual se desencadena una respuesta inmune, en la cual se liberan sustancias destinadas a atacar.

La sustancia segregada debido a la respuesta del sistema inmunológico es la histamina, que básicamente causa la producción de lágrimas, estornudos entre otros síntomas.

En algunos casos la reacción puede provocar irritación en los ojos y dificultad para respirar, lo que puede ser un poco incómodo, por decir lo menos, en la persona que experimenta la alergia. Además de esto, puede producirse al mismo tiempo irritación en la piel o en la cara en la cual en algunos casos puede producirse con picazón.

La alergia al polen, aparentemente es más común de lo que se cree, y suele atacar mayormente a personas jóvenes entre la adolescencia y la adultez temprana.

Aún no se sabe exactamente el componente en específico que lo detona, ya que el polen aun se encuentra en investigación y existen algunos elementos que se encuentran en el los cuales aún no han podido ser determinados con exactitud; pero a pesar de ello existen tratamientos que pueden realizarse al momento de experimentar una alergia debido al consumo o contacto con el polen.

Tratamiento para la alergia al polen

El tratamiento para la alergia al polen está estructurado de acuerdo a la condición específica del paciente. Esto se debe a que existen quienes son alérgicos a cierto tipo de polen y otros no, por lo tanto el diagnóstico de la alergia es de suma importancia antes de comenzar  la administración de algún tratamiento.

Cabe resaltar que el tratamiento para este tipo de alergia no cura la enfermedad, sino que se utiliza para aliviar los efectos de la alergia, es decir, los síntomas del mismo.

Generalmente se utilizan tratamientos utilizados para la conjuntivitis, asma, antihistamínicos o broncodilatadores entre otros. La Inmunoterapia alérgeno-específica es un tratamiento que consiste en alterar el curso de la alergia como tal, al evitar que esta evolucione en otro tipo de complicación, al mismo que previene el desarrollo de nuevas sensibilizaciones, por lo que se recomienda que este tipo de tratamiento se inicie a penas se tenga el diagnóstico, lo que multiplicará la efectividad del mismo.